Todas las cifras del fraude fiscal en España

¿Cuánto defraudan los contribuyentes españoles en un año? Esta es la pregunta que se hicieron varios expertos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) para realizar su informe sobre fraude fiscal en España titulado El hueco que deja el diablo: una estimación del fraude en el IRPF con microdatos tributarios. La cifra a la que llegaron alcanza nada menos que 20.000 millones de euros, es decir, más del 1,7% sobre el valor del PIB español.

 

Cabe destacar que estos 20.000 millones se refieren únicamente a la declaración de IRPF. El informe señala que si le sumamos también el fraude en IVA y en el Impuesto de Sociedades aumenta el porcentaje de fraude fiscal hasta el 3,5%-4% sobre el PIB, o lo que es lo mismo, 40.000 millones de euros.

 

¿Cuál es el principal origen de este fraude? Los responsables del estudio de este think tank señalan que el fraude no se detecta en la rentas procedentes del trabajo asalariado debido al control que sufren, por lo que hay que buscar en otros ámbitos. ¿Cuáles? Pues, por ejemplo, en los rendimientos del capital mobiliario (intereses y dividendos), cuya evasión procede de declarantes que tienen capitales en el extranjero sin declarar.

 

El informe cifra que los españoles tienen en paraísos fiscales 144.000 millones de euros y que, por lo tanto, solo por el rendimiento de ese importe lleva asociado un fraude fiscal de 7.400 millones. Rentas inmobiliarias (alquileres e imputaciones por propiedades inmobiliarias) y autónomos y profesionales son otros de los focos de fraude, según Fedea.

 

Por otro lado, cabe preguntarse en qué posición se encuentra España respecto a la Unión Europea (UE) en materia de fraude fiscal. Los datos oficiales señalan que la economía sumergida en España se sitúa en el 22,2% del PIB en 2003 y en el 18,6 % en 2013. Un nivel de fraude acorde con la media de la UE, que está en el 22,3% en 2003 y en el 18,6% del PIB en 2013.

 

El estudio de Fedea señala que la economía sumergida en España alcanza el 20% del PIB. Dado que la presión fiscal en España está en el 33%, se considera que si la actividad oculta tributara las arcas del Estado ingresarían un 6,6% adicional, una cifra que coincide precisamente con el déficit fiscal del 2013.

 

Más información:

Informe Fedea: El hueco que deja el diablo