Diferencias entre descuento comercial y racional

 

descuento comercial y racional

 

La tasa de descuento es un proceso u operación financiera que deduce la tasa del interés a un capital pagable a futuro (letra de cambio o promesa de pago), con el que el banco financia a sus clientes anticipando el importe de su valor nominal. Así, la cantidad deducida al valor nominal de la tasa de interés aplicada es la tasa de descuento por lo que, a cambio, se deduce el interés anticipadamente por el tiempo que falta para que venza la obligación. Esa deducción supone un ingreso para el banco, mientras los clientes consiguen el cobro anticipado de las obligaciones de sus acreedores, ya que los intereses se pagan desde un principio por adelantar la disposicíón del capital. Se trata de una operación financiera que constituye una práctica habitual en los bancos, tanto en su variante de descuento comercial como racional, por la que una entidad financiera anticipa a las empresas el dinero que le deben sus clientes. Antes de entrar en la descripción y diferencias entre la modalidad comercial y racional los englobaremos dentro del grupo del descuento simple (se diferencia del descuento compuesto por sus intereses no productivos), la operación que realiza un procedimiento inverso al de la capitalización representando un capital futuro por otro equivalente con vencimiento presente mediante la aplicación de la fórmula del descuento simple. Dependiendo del capital que se considere a la hora de calcular los intereses, obtendremos bien un descuento racional o un descuento comercial, si bien el punto de partida siempre es un valor futuro conocido, que representamos por un valor actual que ha de ser calculado,  por lo que en la práctica resulta interesante comparar el ahorro de intereses para decidir el más conveniente también en función de los plazos. Básicamente, cuando el capital sobre el que calculamos los intereses es el inicial obtendremos el descuento racional, y será comercial cuando el capital sobre el que los calculamos es el nominal. A continuación, desarrollamos cada uno de ellos para poder diferenciarlos de forma más clara.

 

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Descuento comercial: cálculo sobre el valor nominal

En el descuento comercial, el tipo más simple de descuento, se calculan los intereses sobre el valor nominal del documento, por lo que debemos determinar primero el descuento y posteriormente el valor actual o capital inicial. Es una operación financiera de descuento que liquida por anticipado los intereses. La ley financiera del descuento comercial puede definirse como una operación que se utiliza sólo a corto plazo, es decir, en operaciones a menos de un año, habitualmente para los pagares de hasta 60 días para obtener efectivo a partir de los créditos y a cambio del pago de unos intereses.

Descuento racional: cálculo sobre el efectivo

El descuento real, racional o matemático también se realiza a corto plazo, a diferencia del descuento compuesto, que puede llevarse a cabo dentro de un corto o largo plazo. Su cálculo se efectúa a partir de la diferencia entre el monto a pagar o valor nominal y su valor actual, por lo que no se toma el valor nominal sino el valor real, y en ello radica la principal diferencia con respecto al descuento comercial. Se calcula a partir del valor nominal del capital en el momento en que se negocia, y se define como el interés simple calculado sobre el valor actual, con una tasa de interés. En otras palabras, calcular el descuento racional requiere determinar el valor actual de la suma a la tasa indicada y restar ese valor actual de dicha cantidad. Como resultado obtendremos el descuento racional, que será igual a la cantidad a pagar menos el valor actual del capital. Así, es el descuento de su respectivo interés aplicado al valor nominal de un título-valor, calculado a partir de la tasa de interés nominal vencida o con la tasa de interés efectiva vencida. El descuento racional permite la reversibilidad entre sus variables, es decir, a través de la tasa de descuento (la tasa de interés nominal vencida o la tasa de interés efectiva vencida) el valor futuro del título-valor puede convertirse en un valor presente y viceversa. Por último, si al capital adelantado le sumamos los intereses obtendríamos el capital final, algo que no ocurre con la modalidad comercial.