Customer journey: qué es y cómo funciona
Trabajo a diario con recorridos de cliente en negocios digitales, y he visto cómo un pequeño ajuste en una etapa concreta cambia la conversión mucho más que una gran campaña de tráfico.
Por eso hablo del customer journey no como una teoría, sino como una herramienta operativa: un mapa que te permite entender dónde se pierde tu cliente, qué dudas arrastra y qué necesita para avanzar. Aquí te explico cómo funciona desde un enfoque práctico y aplicable.
¿Qué es el customer journey?
El customer journey es la representación ordenada de todas las interacciones que una persona tiene con tu marca. No es solo “del anuncio a la compra”: es lo que busca antes, lo que compara, lo que le genera confianza y lo que le frena.
Cuando lo trabajo con un cliente, suelo empezar revisando datos reales: qué página visitó primero, cuánto tiempo tardó en decidirse, qué preguntas hizo al soporte y en qué paso apareció la fricción.
Ese mapa emocional y funcional permite diseñar un recorrido donde la persona entiende siempre qué hacer y por qué debería avanzar.
¿Para qué sirve el customer journey?
Sirve para tomar decisiones con menos conjeturas y más evidencias. Cada vez que analizo un recorrido, aparecen puntos ciegos que el negocio no había visto: formularios demasiado largos, mensajes que confunden o tiempos de respuesta que rompen la intención de compra.
Una de las ventajas del customer journey es que muestra micro-oportunidades. Por ejemplo: reducir un clic en la fase de comparación o clarificar un beneficio que la mayoría no entiende. Ajustes pequeños que suelen tener impacto directo tanto en ventas como en retención.
Fases del customer journey
Aunque cada sector puede desarrollar su propio modelo, estas son las fases que más se repiten y que recomiendo trabajar con detalle:
Descubrimiento
El usuario detecta un problema. Aquí suele aparecer la búsqueda genérica (“cómo resolver…”). Identificar la emoción predominante (urgencia, curiosidad, frustración) ayuda a ajustar mensajes desde el primer contacto.
Consideración
Compara opciones. Aquí es habitual que el usuario abandone si no ve diferencias claras. Yo suelo mapear preguntas frecuentes reales para identificar qué información falta.
Decisión
Elige una marca y compra. Esta fase suele bloquearse por procesos de pago lentos, políticas poco visibles o mensajes ambiguos.
Uso
Experimenta el producto. Aquí afloran dudas que no surgieron antes: instalación, configuración, expectativas no cumplidas.
Fidelización
Si la experiencia es positiva, vuelve. Si no lo es, te deja sin avisar. Aquí reviso señales como repeticiones de compra, clics en emails o interacción postventa.
Mapear emociones, expectativas y frenos en cada fase evita diseñar mensajes “para todos” y te permite hablarle al usuario correcto en el momento correcto.
Ejemplos de customer journey
E-commerce
En un proyecto reciente, un usuario veía anuncios, revisaba tres fichas de producto y añadía al carrito… pero más del 40% abandonaba antes de pagar.
Analizando el journey descubrimos que el principal freno era la falta de claridad en los plazos de envío. Solo con añadir un módulo visible de tiempos y devoluciones, las compras completadas aumentaron notablemente.
Formación online
En programas formativos, el recorrido suele ser más largo: búsqueda inicial, descarga de un dossier, asistencia a un webinar, conversación con un asesor y matrícula.
En estos casos, lo que más condiciona la decisión no es el precio, sino la claridad del plan formativo y la facilidad para resolver dudas antes de la inscripción. Ajustar esos puntos cambia por completo la conversión.
Estos ejemplos muestran que no mejora quien “hace más marketing”, sino quien interpreta mejor las dudas reales de su cliente.
¿Cómo hacer un customer journey?
Cuando construyo un customer journey sigo un proceso práctico que evita complicaciones y permite obtener información útil desde el primer día:
- Define el cliente real, no el buyer persona genérico. Reviso datos de clientes actuales, tickets de soporte y comportamiento en analytics.
- Lista todos los puntos de contacto, incluso los que el negocio no suele considerar: búsquedas previas, comparadores, influencers, reseñas.
- Identifica qué piensa y qué espera en cada etapa, con evidencias. Las percepciones reales suelen estar lejos de lo que el negocio cree.
- Prioriza mejoras con impacto, no las que “suenan bien”. Si el mayor abandono está en el formulario, empieza por ahí.
- Valida con datos, no con intuiciones: tasas de clic, grabaciones de sesión, encuestas breves y feedback cualitativo.
Beneficios de entender el viaje del cliente
- Reduces abandonos porque atacas fricciones reales, no supuestas.
- Ajustas tus mensajes al nivel de conciencia del usuario.
- Inviertes mejor: mejoras lo que afecta directamente a la decisión.
- Aumentas la retención porque entiendes qué mantiene a un cliente contigo y qué lo empuja a irse.
Cómo optimizar el viaje del cliente en tu negocio
Cuando reviso journeys suelo trabajar tres frentes:
1. Datos
Observo dónde abandona el usuario y qué patrón se repite. Por ejemplo, un clic de vuelta recurrente a la home es señal de desorientación.
2. Contenidos
Un usuario que te acaba de descubrir no necesita características técnicas; necesita claridad. Uno que está decidido quiere garantías, comparativas y pruebas sociales.
3. Procesos
Aquí suelen aparecer barreras invisibles: tiempos de respuesta largos, formularios que piden más datos de los necesarios o automatizaciones que generan mensajes confusos.
Pequeños ajustes en estos frentes suelen mejorar la experiencia más que cualquier campaña pagada.
Conclusiones
Comprender el customer journey es observar con honestidad qué vive tu cliente en cada paso. No es un mapa estático: cambia cuando cambian tus usuarios, tus procesos o el mercado.
Cuando lo usas como herramienta de diagnóstico continuo, empiezas a ver decisiones más claras, menos fricción y mejoras sostenibles en conversión.
Consejo de Marta Solano, graduada en Marketing
Cuando analices un customer journey, no te limites a lo que ocurre en tu web. Revisa todo lo que rodea al usuario: qué buscó antes, en qué momento vital está, qué dispositivo utilizó o qué comparativas vio. Los recorridos precisos nacen de entender el contexto completo, no solo el clic final.
Artículos relacionados

