Por qué tu empresa necesita un protocolo familiar

Toda empresa necesita un clima relativamente tranquilo para su funcionamiento y desarrollo. Entre otros problemas, una empresa familiar ha de superar las dificultades que conllevan las relaciones entre la familia y el negocio, y en este sentido el protocolo es una eficaz herramienta para establecer unas normas claras que faciliten la convivencia presente y futura.

Protocolo empresa familiar

¿Pero, qué puede aportar a mi empresa? Como herramienta específica de gestión de empresas familiares, el protocolo familiar se ha revelado tremendamente eficaz para establecer un marco de actuación de referencia que resulte funcional y consiga evitar conflictos. Su implementación puede significar un cambio cualitativo en las relaciones de la familiar empresaria y en el funcionamiento mismo de la organización, pues su elaboración requiere alcanzar amplios consensos en torno a temas críticos que amenazan la buena marcha y continuidad del negocio potencialmente y de facto.

Encajar familia y empresa

Aunque la conveniencia será más evidente en determinadas circunstancias, de forma general puede afirmarse que elaborar un protocolo familiar representa un gran paso adelante para la armonización en y entre la empresa y la familia. Por lo tanto, se necesita un protocolo familiar para encontrar el difícil punto de equilibrio que haga posible el funcionamiento de la empresa sin afectar a la armonia familiar. La experiencia contrastada demuestra que el protocolo es la mejor herramienta para mejorar la convivencia entre los miembros de la familia, así como para la gestión y, en suma, de cara a la continuidad de los negocios familiares. Desde el mismo momento de su elaboración, el protocolo familiar consigue avances importantes que se traducen en:

  • Menos conflictos familiares
  • Profesionalización de la empresa familiar
  • Compatibilidad entre empresa y familia
  • Definición del marco de actuación a nivel estratégico y financiero
  • Una gestión más sencilla y eficaz
  • Una mayor seguridad financiera

Consensos a partir del diálogo

En toda empresa llega un momento en el que hay que definir la política de actuación en distintas áreas, desde la relativa a a estrategia de negocio como a la financiera, -política de dividendos, niveles de endeudamiento, etc.-, así como normas de conducta y valores que definen a una organización. No se trata de especificar de forma pormenorizada cada aspecto, sino de dibujar un marco de actuación que establezca unas coordenadas generales definidas a partir de amplios consensos, con el fin de fijar límites que, sin dejar de ser flexibles o estar abiertos a posibles cambios, resulten orientativos. Lejos de encorsetar las acciones o las decisiones, el protocolo familiar busca justo lo contrario, abrir canales de comunicación, dotar de amplitud de movimientos y previsibilidad a la gestión empresarial. El timón, por lo tanto, no dejarán de corresponder a la direccio?n y al consejo de administracio?n, cuyos li?mites fijarán las reglas y principios que conformen el contenido del protocolo familiar. Elaborar un protocolo exige una reflexio?n profunda sobre asuntos de gran importancia para el negocio y la convivencia familiar. Se pondrán sobre la mesa los puntos críticos que necesitan acordarse mediante un profundo diálogo, por lo que se requiere una buena predisposición por parte de todos. Es así que a una familia en permanente conflicto, renuente a acuerdos le será imposible seguir el proceso de elaboración de un protocolo familiar. Antes de iniciarlo, por lo tanto, se hace necesario cumplir con estos requisitos previos y, de no reunirse, entonces abandonar la idea de crearlo mientras se esté en colisión permanente. Aunque la decisión de elaborar un protocolo se considera conveniente en términos generales, también hay circunstancias especiales que no lo aconsejan, como esas malas relaciones familiares o disfunciones empresariales que imposibiliten alcanzar el necesario consenso. Por contra, será de todo punto aconsejable en empresas formadas por padres en el momento del relevo generacional o, por ejemplo, en cualquier etapa de la organización cuando la propiedad es de hermanos o primos. En un clima de relativa calma, sin embargo, el protocolo familiar potenciará y dará estabilidad a una empresa al afianzar una buena base formada por el tandem familia-empresa pues, del mismo modo que la empresa puede interferir en las relaciones familiares, éstas acaban perjudicando al negocio y mermando su capacidad competitiva, una desventaja con graves consecuencias en el actual entorno económico, fuertemente competitivo. El protocolo familiar no es la panacea ni garantiza la ausencia de problemas, pero constituye una práctica herramienta que ayudará en este sentido. Sin embargo, no hemos e olvidar que las ventajas que promete un protocolo familiar sólo se obtendrán con una implementación exitosa que haga acopio de esfuerzos entre todos para reportar avances a nivel de gestión y de clima familiar. Sólo el trabajo diario orientado en este sentido hará crecer tan ansiados frutos.