Ventajas de contar con un asesor fiscal internacional en tu empresa

asesor fiscal internacional

Las empresas que se han internacionalizado o que pretenden hacerlo han de afrontar numerosos desafíos y abordar factores estratégicos clave para poder acometer su proyecto con unas mínimas garantías. En lo que respecta a los aspectos financieros y legales, además de buscar entornos con estabilidad política, que además proporcionen una mínima seguridad jurídica, a nivel interno han llevar a cabo una adecuada planificación fiscal internacional.

A diferencia de la asesoría fiscal tradicional, la asesoría fiscal internacional trata las cuestiones tributarias y legales desde un punto de vista global. Idealmente, lo hace desde el mismo momento en el que una empresa se plantea salir al exterior, pero no sólo entonces, pues las necesidades de asesoramiento serán constantes.

En un principio, los aspectos tributarios de un determinado proyecto están relacionados con su misma viabilidad, por lo que hay que tenerlos en cuenta a la hora de planteárselo y decidir iniciarlo u optar por otras posibilidades a la hora de elegir un determinado mercado o fórmula jurídica, en caso de tener presencia física.

Además de ser necesario estudiar la cuestión impositiva dentro de un plan de marketing, entendido como un documento que se revisa regularmente, un análisis del proyecto de internacionalización que aborde la problemática desde un enfoque práctico, entre otras estrategias de ingeniería fiscal, puede buscar el modo de evitar la doble imposición internacional.

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Ventajas para la empresa

Dentro de este contexto, contar con un experto tributario del país o países de destino en la empresa conlleva ventajas como las siguientes:

  • Conocer las consecuencias fiscales derivadas de la internacionalización, los distintos gravámenes que se esperan en función de de las distintas fórmulas jurídicas elegidas dentro de unos u otros ordenamientos.
  • Evitamos los riesgos fiscales innecesarios, consecuencia de una mala planificación, que hubieran podido preverse fácilmente con una buena asesoría.
  • Posibilidad de reducir la carga tributaria: depurar la planificación fiscal y mantenerse al día en los temas tributarios a nivel global, un entorno muy cambiante, son los pilares de la ingeniería fiscal, una fórmula muy utilizada por las grandes compañías, si bien puede ser suficiente con una planificación fiscal para encontrar las mejores soluciones dentro de la legalidad.
  • Cumplir con las obligaciones tributarias y evitar sanciones: aunque no hay asesoramientos fiscales infalibles, no cabe duda de que la complejidad que caracteriza a la fiscalidad internacional será mucho más fácil de abordar con las máximas garantías si se cuenta con un experto. De hecho, su objetivo no es otro que el cumplimiento de las obligaciones tributarias de la empresa en el ámbito internacional, intentando siempre que éstas sean lo más livianas posible.
  • Evitar la doble imposición y otras cargas locales: tanto para su consideración en el plan de negocio como a la hora de afrontar las obligaciones fiscales, se hace necesario en consejo experto para aplicar los Tratados de Doble Imposición y también otras cargas locales que no se regulan en éstos, por lo que han de afrontarse, ya sean aranceles aduaneros, gravámenes sobre el consumo, impuestos sobre transmisiones, tasas variadas sobre distintas operaciones, el IVA sobre transacciones financieras.

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