ReVolt, el barco sin tripulación que revolucionará el comercio marítimo

ReVolt el barco sin tripulacion que revolucionara el comercio maritimo

El transporte marítimo internacional podrían sufrir grandes transformaciones próximamente gracias a avances tecnológicos capaces de abaratar costes sin que la cadena logística marítima se resienta. Muy al contrario, su eficiencia podría mejorar de forma significativa, tanto en lo que respecta a su eficacia como en el abaratamiento de costos gracias a ReVolt, un insólito barco que no necesita tripulación todavía en fase de prototipo.

En efecto, si la firma de investigación de transporte DNV GL acaba comercializando su invento, el comercio marítimo podría disponer de cargueros eléctricos autodirigidos, más económicos y sostenibles con el uso de ReVolt, un ejemplo de automatización náutica llevada hasta sus últimas consecuencias con el objetivo de mejorar las transacciones marítimas. Si bien el transporte marítimo es el modo más antiguo para trasladar mercancías, y actualmente el más empleado a nivel internacional por sus numerosas ventajas, como su gran capacidad, bajos costes, así como la verstatilidad que ofrece, siempre son positivas las mejoras de sus puntos débiles o inconvenientes. En esta ocasión, ReVolt consigue evitar la necesidad de que la tripulación tenga que estar largas temporadas en alta mar, así como las altas tasas de mortalidad, dos de sus principales problemas, y lo hace de un modo revolucionario. Simplemente, haciéndola innecesaria.

Un comercio marítimo más eficiente y sostenible

Revolt alcanza los 6 nudos y se autodirige perfectamente sin necesidad de manejo humano,  revelaron sus creadores durante la presentación de este carguero en la última edición de la Feria Náutica de Hamburgo, de funcionamiento eléctrico, un prototipo que puede revolucionar el comercio marítimo por sus múltiples ventajas prácticas, en especial la llamativa ausencia de tripulación. En lugar de utilizar combustible, emplea potentes baterías de 3.000 kWh que, por ahora, alcanzan las 100 millas náuticas de autonomía (185 kilómetros) un transporte sostenible y autónomo que supondría una significativa reducción de costes al no trasnportar a la tripulación y ahorrar energía, pues consume como un utilitario. A su vez, aumentaría el espacio disponible en el barco para albergar un mayor número de mercancías. Las nuevas tecnologías de geoposicionamiento también garantizan una gran fiabilidad a la hora de llevar a cabo su ruta, por lo que la posibilidad de extravío es remota, apuntan desde DNV GL, ya que cuenta con sistemas de navegación inteligentes. Su navegación es segura gracias a su capacidad de detectar obstáculos con el tiempo suficiente como para evitar colisiones. Sus creadores prevén construir nuevos prototipos una vez culminen su actual fase de pruebas, en la que se están perfeccionando sus características para que pueda hacer frente con suficiencia a las necesidades de un carguero. Por lo pronto, su velocidad está por debajo de la que alcanzan los cargueros tradicionales, y la misma capacidad de las baterías limitaría su uso, pero ambos puntos pueden perfeccionarse, incluso añadiendo otros tipos de energías limpias, como por ejemplo la solar, a través de paneles fotovoltaicos. Por lo pronto, sin embargo, sólo puede realizar trayectos cortos, aunque nada impediría que realizase escalas y reanudase su viaje en cada una de ellas hasta completar un largo recorrido.