Revisión de los datos macroeconómicos mundiales

Actualmente, las previsiones que elaboran expertos economistas y entidades relacionadas con el sector inversor son revisadas cada cierto tiempo. La economía global es muy dinámica y las percepciones de los analistas suelen fallar en tiempos como el actual, en el que la ansiada recuperación económica no acaba de llegar a la economía mundial. Se da el caso que los mayores errores de predicción se dan en los momentos más altos y bajos del ciclo económico. En los primeros, por exceso de confianza, y en los segundos, por exceso de precaución.

Hace un mes, el Banco Mundial hizo público un nuevo informe de perspectivas de crecimiento a nivel mundial, y se vio en la situación de haber sido demasiado optimista, así que tuvo que revisar a la baja muchos indicadores económicos. Los principales argumentos o factores exógenos que explican la caída del crecimiento, y que impiden a la economía global crecer en la senda del 5% son:

    • Las malas condiciones climatológicas en Estados Unidos.
    • La crisis de Ucrania.
    • El restablecimiento del equilibrio chino.
    • Los disturbios políticos en economías de ingresos medianos.
    • El lento avance de las reformas estructurales.
    • Las limitaciones en materia de capacidad.

Del extenso comunicado de prensa en el que se ofrecen datos para todos las zonas del mundo, creemos importante sacar conclusiones acerca de varios puntos importantes que analizamos a continuación:  

Como hacer un estudio de mercado

 

  • China tiene una proyección de crecimiento del 7,6%, aunque dependerá de la estabilidad de su economía y de que pueda restablecer el equilibrio macroeconómico. Un caída de este país influye directamente en la evolución de todo el continente asiático por lo que China es un país que, aunque no tenga relación directa con un negocio o sector, puede afectar a través de terceros países, así que es importante tenerlo siempre monitorizado.
  • En el lado de los países desarrollados se espera una evolución positiva en los próximos años, aunque la revisión es a la baja de estas expectativas. Estados Unidos ha sufrido una contracción en el primer trimestre a causa de las condiciones climatológicas adversas, aunque se espera una recuperación a lo largo del año y que el crecimiento se sitúe en el 2,1%. Para la zona de la Unión Europea se espera un crecimiento del 1,1% en este año y una mayor recuperación para años sucesivos. La perspectiva para el conjunto de economías desarrolladas es de crecimientos cercanos al 2,5%.
  • El mercado internacional sigue caracterizándose por su inestabilidad. Las previsiones dependerán mucho de las decisiones en materia macroeconómica de los países con ingresos altos y de los países con alta inflación y déficit en cuenta corriente como son Brasil, Sudáfrica o Turquía. Habrá que prestar atención a posibles procesos inflacionistas que pueden afectar a inversiones en dichos países.
  • En cuanto a la situación financiera, se aprecia una mejoría a nivel global, salvo en China y Rusia. El comportamiento de las bolsas ha sido generalmente positivo, especialmente en India e Indonesia, pero se espera una restricción en las políticas fiscales. Según el vicepresidente superior y economista principal del Banco Mundial, Kaushik Basu, "ahora es el momento de prepararse para una próxima crisis".
  • Se aprecia un endeudamiento cada vez mayor en países como Ghana, Kenia, India o Malasia.

De la lectura de la publicación se desprende en primer lugar que el crecimiento económico global tiene una estrecha vinculación con el comportamiento económico de las grandes economías. El mismo presidente de la organización, Jim Yong Kim, expresó que "las tasas de crecimiento en el mundo en desarrollo se mantienen excesivamente modestas para crear el tipo de empleo necesario que se requiere para mejorar las vidas del 40 % más pobre". La perspectiva de mejoras en países desarrollados aportará en los próximos años la capacidad financiera necesaria a los zonas en vías de desarrollo, aunque para que continúen con altos crecimientos económicos para mejorar su convergencia, estos países tienen que aumentar las políticas de reforma estructural e invertir en proyectos que aporten buenas infraestructuras, mejoras en el capital humano y en las condiciones empresariales en general.