Países emergentes: riesgos y oportunidades para invertir en 2015

Países emergentes: riesgos y oportunidades para invertir en 2015

En la actual economía global, cada vez abundan más los inversores que apuestan por valores de todo el mundo, y los países emergentes a menudo forman parte de las carteras de inversión, en muchas ocasiones buscando escapar de otros mercados con incertidumbres o aprovechando su elevado potencial de revalorización, si bien éstos también presentan una alta inseguridad.

Sus grandes oportunidades y no menores riesgos hacen de estos mercados un complicado objetivo que exige cautela por sus distintas características y coyunturas, una diferenciación acentuada en estos últimos años, advierte la gestora francesa Carmignac a propósito de la presentación en París de sus recomendaciones para invertir durante 2015.

La importancia de ser selectivos

Las perspectivas de inversión no son nada nada halagüeñas dentro de un contexto mundial como el presente,  marcado por una fuerte volatilidad, por lo que la firma francesa, un referente en el sector, subraya la importancia de ser especialmente selectivos al elegir un valor, tanto para esquivar peligros como para aprovechar oportunidades. En concreto, las estrategias de inversión basadas en países emergentes lo tienen ahora más difícil, advierten los expertos. A su creciente disparidad se le une el adverso entorno geopolítico, en un escenario en el que la caída de los precios del petróleo tardarán en reequilibrarse entre 12 y 18 meses y la recuperación mundial todavía es modesta. A la hora de acudir a estos mercados, no siempre es fácil obtener información sobre las diferentes empresas que cotizan en uno u otro mercado emergente, o ésta no sea lo suficientemnte clara. Sin embargo, ahí podría estar una de las claves. En efecto, no basarse de forma prioritaria en los indicadores macroeconómicos, sino centrarse en buscar buenas compañías que no estén sometidas a las turbulencias del mercado, sobre todo en países con los mayores riesgos de sufrir tensiones de tipo político o económico. "Ahora, la macro no importa tanto para nosotros como encontrar buenas compañías que consigan financiar a través de sus propios flujos su crecimiento", explica Simon Pickard, responsable del equipo de mercados emergentes de la gestora francesa.

Cómo evitar los riesgos

Escapar de una peligrosa generalización a la hora de invertir en países emergentes exige realizar un minucioso análisis que señale a los más fiables. Entre otros indicadores, Carmignac recomienda centrarse en aquellos países involucrados en cambios estructurales en detrimento de aquellos otros que no implantan las necesarias reformas económicas y políticas. En concreto, la firma gala considera que hay ciertas garantías de un crecimiento sostenido en India o China. Por contra, según Philippe Uzan, director de gestiones de la financiera Edmond de Rothschild, "mejor mantenerse alejados de países en recesión o que endurezcan sus políticas monetaria". Por su parte, Pickard aconseja tener una gran cautela invirtiendo en compañías rusas ni brasileñas, cosiderados "perdedores" de la caída de los precios del petróleo. En este mismo sentido Uzan señala que la subida del dólar podría ser fuente de tensiones en el seno de los países emergentes, al tiempo que hemos de diferenciar entre tres realidades distintas a la hora de realizar análisis separados de los ciclos político, financiero y económico. En concreto, Uzan pone el foco en las diferentes empresas que puedan mantener y defender sus precios en un contexto que amenaza la deflación en ciertos sectores.

Las oportunidades: China, India o México

Teniendo en cuenta los factores apuntados, los países emergentes preferidos para los expertos China, India o México, considerados como los "ganadores" de los últimos años. Particularmente, aquellas firmas solventes, que se encuentren al socaire de posibles cambios en el entorno internacional o a consecuencia de cambios internos. Sin embargo, también hay consejos específicos para invertir dentro de los mejores países, no exentos de riesgos. Tal y como apunta Pickard, "por filosofía, no compramos valores financieros chinos porque no son de alta calidad y, por la burbuja inmobiliaria, en nuestro radar tampoco entran los valores inmobiliarios".