Nuevos mercados emergentes: cómo invertir

Méjico, Indonesia, Nigeria Turquía son los MINT, nuevos mercados emergentes según predice Jim O'Neill, responsable también del término BRIC, para referirse, en 2001, a Brasil, Rusia, India y China. Sus características los delatan: rápido crecimiento económico y una población joven y numerosa. Sin embargo, a pesar del optimismo que rodea a los MINT, hay una serie de advertencias que se deben tener en cuenta antes de comprometerse en una inversión de capital destinada a cualquiera de estas regiones.

Nuevos mercados emergentes

Créditos fotográficos: istock imagez

Nuevos mercados emergentes: riesgos de los MINT

Al igual que muchos otras economías de similares características en el pasado (BRIC o CIVETS), los nuevos mercados emergentes se enfrentan a significativos problemas internos:

  • Corrupción.
  • Altos niveles de deuda.
  • Debilidad de las leyes y el sistema judicial.
  • Problemas de gobernanza.
  • Pobre desarrollo de infraestructuras.
  • Inadecuación de los planes y sistemas educativos.

Estas cuestiones suponen el verdadero reto a la hora de apostar por una economía de este tipo. Hay que arriesgar sin saber si la nación será capaz de superar sus debilidades, si lo hará a tiempo y si la solución no será el origen de un problema más grave. Concretamente, como ya ha sucedido con anterioridad, cuando la inversión extranjera comienza a penetrar el tejido económico de un país así configurado hace saltar los resortes de la resistencia al cambio. La población, por una parte, advierte las mejoras y las oportunidades de desarrollo pero, por otra, tiene miedo de verse alienada y sometida a una nueva cultura, un cambio en el sistema de valores y una pérdida de identidad. A la vez que la inversión entra es necesaria la aplicación de reformas, que han de provenir del interior del país. Estas políticas se orientan hacia la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, el ahorro energético o la educación y, en muchos casos, cuentan con el apoyo o incluso se ven impulsadas por organismos internacionales, que lideran el cambio para garantizar el éxito.

Cómo invertir en los nuevos mercados emergentes

Los inversores tienen varias vías alternativas para activar su participación en los nuevos mercados emergentes internacionales, sin embargo, sea cual sea el formato elegido, han de atender a las siguientes buenas prácticas:

  • Elegir correctamente el mercado objetivo, ya que el crecimiento suele ser desigual incluso dentro de un mismo grupo de países emergentes.
  • Controlar los tipos de cambio, uno de los riesgos que mayores consecuencias acarrean y, a la vez, de los más complicados de pronosticar y medir.
  • Permanecer actualizado en base a información contrastada que alerte sobre cualquier cambio en la política o regulación nacionales, para poder reaccionar a tiempo y evitar consecuencias fatales para el balance de cuentas.
  • Evaluar el riesgo y las posibilidades reales de asumir la inversión, teniendo en cuenta todas las variables y, sobre todo, la falta de liquidez de este tipo de mercados.
  • Plantear la acción como una estrategia a largo plazo y no esperar rendimientos inmediatos.