Modelo de un plan de marketing internacional

plan de marketing internacional

Para elaborar un eficaz plan de marketing internacional no es imprescindible seguir ningún modelo concreto. Sin embargo, resulta recomendable hacerlo, pues los esquemas siempre pueden ser de gran ayuda para realizar un estudio que incluya los puntos más relevantes en el estudio, sin dejar afuera aspectos claves, como el análisis financiero o fiscal, entre otros factores estratégicos cuya valoración es clave para iniciar un proyecto de internacionalización con las mínimas garantías.

Por otro lado, es importante no buscar la exactitud de las previsiones ni mucho menos una complejidad que no hace sino bloquearnos, pues el valor de un plan financiero está en las cuestiones que plantea y en las respuestas o, como tantas veces ocurre, en las nuevas preguntas que nos lleva a formular para, finalmente, determinar la viabilidad del proyecto, establecer objetivos y medidas para llevarlos a cabo.

A la hora de aplicar un modelo de un plan de marketing internacional, tengamos en cuenta nuestras pretensiones y complejidad del proyecto, así como del tamaño de la empresa para no caer en el error de abordar un plan que acabe desalentándonos por su densidad, por su complicado lenguaje y, en suma, por su falta de adecuación. 

Las ventajas de una buena planificación

Básicamente, un modelo de un plan de marketing internacional ha de abordar una serie de cuestiones esenciales, que veremos a continuación. En él reflejaremos el punto de partida de la empresa, su situación y potencialidades para alcanzar unos determinados objetivos, el comportamiento del mercado, la competencia, los clientes y sus hábitos de consumo utilizando distintas técnicas, como el análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) y recurriendo a expertos en aquellos temas que se nos escapen. Finalmente, se definirán las estrategias, se determina un presupuesto y se fijan objetivos definitivos, así como las medidas a implementar, dentro de una planificación y organización que busca minimizar riesgos y reducir costes. Llegados a este punto, si antes no hemos descartado el proyecto, habrá llegado el momento de pasar a la acción, ahora sí, teniendo un mayor control de los riesgos e incertidumbres asociados al entorno exterior.

Fases de un plan de marketing internacional

Para resultar efectivo, un plan de marketing internacional ha de incluir una serie de contenidos básicos que se engloban dentro de una estructura estándar, que se divide en cuatro etapas:

  1. Punto de partida: "Dónde estamos": Análisis del entorno propio desde un enfoque internacional: debilidades y fortalezas en ámbitos como los recursos y las capacidades de la empresa, el sector, ayudas subvenciones, así como de los nuevos mercados, valorando la competencia internacional.
  2. Punto de llegada: En esta segunda fase hemos de saber dónde queremos llegar, y hacerlo a partir de las conclusiones de la primera fases. Habremos de seleccionar los mercados de destino, la forma de entrar o, por ejemplo, delimitar líneas de producción.
  3.  Alcanzar los objetivos: En la tercera fase determinaremos cómo vamos a llegar a esos objetivos. Se trata de establecer estrategias de marketing para el producto, e precio, la distribución y la promoción.
  4. Implantación: En la cuarta y última fase se pasa a la acción, no sin antes definir las medidas a implentar, métodos de control y análisis de posibles desviaciones para posteriores correcciones.