¿Miedo a exportar?: Aprende de los errores ajenos

Miedo a exportar aprende de los errores ajenos

La internacionalización es uno de los retos más difíciles a los que puede enfrentarse una empresa, pero al mismo tiempo representa la mayor fuente de oportunidades, una dualidad que lleva a menudo a la parálisis del empresario, a un bloqueo que obedece al temor de no ser capaces de superar el desafío. "Quieren exportar, pero no se atreven a dar el paso. Tienen miedo a cometer errores, así lo reconocen ocho de cada diez empresas que acuden a nosotros", dice Juan Suárez, socio de Easy Global, consultora de internacionalización especializada en pequeñas y medianas empresas. Una realidad que, por otra parte, apoyan las estadísticas, pues España está por debajo de la media europea en el número de pymes con actividad exportadora.

¿Pero, está justificado ese miedo? Si bien no hay una fórmula infalible, los resultados tardan en llegar, se necesita una importante inversión y el esfuerzo supone aguantar una primera fase dura, durante la cual podemos cometer un sinfín de errores, también es cierto que se aprende mucho fallando y también observando los fallos de los demás. Así, además de una buena preparación y del aconsejado plan de internacionalización, tomar buena nota de los errores más habituales puede ser de gran ayuda para ganar en confianza a la hora de decidirnos a internacionalizar, así como en momentos puntuales que requieran la toma de decisiones.  

Objetivo: prever los errores evitables

De los errores más frecuentes, aún siendo muy diversos, tenemos una importante lección que aprender: aunque no hay fórmulas que puedan asegurar que una estrategia sea infalible, o que una operación vaya a resultar como esperamos, por muy bien que pinte, ser previsores y no dar nada por sentado evitará que todo se vaya al traste por un error que podría haberse subsanado a tiempo. Los ejemplos son tantos como situaciones puedan darse y ocurrírsenos. No en vano, la polifacética aventura de la internacionalización empresarial da como resultado una variopinta casuística de errores, que va desde los prematuros intentos desalir al exterior sin preparación suficiente hasta aquellos otros que se cometen por simple desconocimiento. Si por un lado es importante seguir una hoja de ruta que nos acerque a grandes objetivos, también es clave no desatender los consejos prácticos de probada eficacia que buscan evitar los errores más comunes. Avanzar en la internacionalización tiene mucho que ver no sólo con los conocimientos técnicos, sino también con la experiencia propia y también ajena que, lógicamente, será de gran ayuda en los inicios, marcados por la inexperiencia. La falta de motivación, de paciencia, asesoría y planificación, los diagnósticos y recursos insuficientes o la elección de los mercados por motivos no adecuados son algunos de los principales errores que se cometen una y otra vez. De acuerdo con la dilatada experiencia de Suárez, además las empresas suelen omitir aspectos relacionados con la logística que luego suponen sobrecostes inasumibles o no tener en cuenta las características propias del mercado, así como posibles problemas de financiación. Por último, no informarse de las posibles ayudas económicas constituye otra de las equivocaciones más imperdonables que suelen cometerse en la aventura exportadora, concluye el experto.