Los países MINT, ¿el relevo de los BRICS?

Países brics

Los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica), principales países emergentes, están sufriendo una ralentización en los últimos años que suscita todo tipo de comentarios y dudas sobre su posible o quizá imposible resurgimiento. Un freno que contrasta no sólo con su crecimiento anterior, que parecía imparable, sino con el despegue de otros países emergentes que empiezan a acaparar la atención. Son los llamados MINT, naciones que han saltado a la palestra por méritos propios, pero también por el bluf que, sea o no conyuntural, están atravesando aquellos.

Al igual que el término BRICS, que data del 2001, la nueva denominación de MINT (México, Indonesia, Nigeria y Turquía) también es un acrónimo, inventado igualmente por el ex economista Jim O’Neil, presidente de Goldman Sachs. Su tirón mediático, como era de esperar, ha encendido la mecha y no ha tardado en arder la pólvora. En otras palabras, las miradas se han apartado de aquellos cinco para dirigirse a un nuevo foco de interés: los MINT.

...Y llegaron los MINT

¿Pero, qué tienen de especial los MINT? Según el experto, son los sucesores de los BRIC. O, lo que es lo mismo, están llamados a ser los nuevos gigantes económicos, no tanto por ser potencias mundiales, sino por sus potencialidades a nivel poblacional, de recursos, por su posición geoestratégica y,  por supuesto, también a consecuencia de su crecimiento constante. Ciertamente, todos ellos experimentan un crecimiento económico envidiable, así como un constante aumento de su población y, salvo Turquía, son ricos en materias primas. Y, naturalmente, al mismo tiempo se trata de un conjunto heterogéneo, con sus fortalezas (posición más o menos geoestratégica, un mayor o menor aumento o de la clase media, recursos mineros o petroleros, etc.) y debilidades (inestabilidad política, desigualdades sociales, corrupción, etc.), otro elemento en común con los países BRIC.

Los países BRICS: ¿Crisis o fin de una era?

Así las cosas, la cuestión no es tanto determinar el mayor o menor acierto de este nuevo grupo de países, concebido como el relevo de los países BRICS, sino interrogarse a su vez sobre el futuro de éstos. Probablemente, ésa sea es la pregunta del millón, lo que debemos dilucidar si queremos hacer luz sobre la cuestión de un posible relevo. Dejando de lado vanos ejercicios de prestidigitación, intentar satisfacer la lógica curiosidad sobre el futuro de los BRIC nos lleva a un inevitable análisis por separado de cada uno de los países. Así pues, de forma ineludible, más allá de términos como el flamante acrónimo "BRIC", que funcionan muy bien a nivel mediático, cada país tiene sus particularidades, y en ellas puede estar la clave de ese futuro que queremos adivinar. De hecho, los expertos internacionales no dejan de alertar del error que supone meter en el mismo saco a países heterogéneos que, si bien comparten características similares a las de los MINT, "la causa última de sus debilidades sólo se encuentra en los problemas subyacentes de cada uno de ellos", señala Michel Aglietta, profesor de ciencias económicas en la Universidad de Nanterre. En una economía global, “la crisis ha exacerbado sus respectivos problemas subyacentes” dice Aglietta, “muy diferentes” según el país por lo que a su juicio, una opinión que comparten numerosos expertos, el declive sería coyuntural. Ello no impide afirmar que el reto siga siendo resolverlos atacando sus distintas deficiencias, si bien “el gran desafío de estos países emergentes es transformar las clases medias en fuerza de desarrollo”, una carrera en la que, curiosamente, también están participando los MINT.