Los países emergentes: un cajón de sastre

Los paises emergentes un cajon de sastre

Las economías consideradas como emergentes engloban a países muy heterogéneos que, sin embargo, tienen en común una serie de aspectos que los convierten en atractivos para los inversores que buscan mercados que les ofrezcan las mejores rentabilidades. En concreto, se anda a la caza de oportunidades más suculentas que las que puedan dar las economías desarrolladas, un denominador común que esconde diferencias relevantes a la hora de valorar la conveniencia de invertir en unos u otros. Al margen de las consabidas disparidades entre culturas e idiosincrasias, una primera y sustancial diferencia puede encontrarse en la distinción de un selecto grupo, considerado privilegiado de entre el resto de países emergentes por una serie de características, principalmente por su potencial de crecimiento e importancia geoestratégica. Es el caso de los países BRICS, formado por Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica, que representan una quinta parte del PIB de la economía mundial y un 40 por ciento de la población.

Pero incluso dentro de este pequeño grupo hay diferencias fundamentales, pues cada uno de ellos tiene problemas estructurales propios y previsiones de crecimiento disímiles, que obedecen a sus respectivas circunstancias. Aún así, todos ellos se caracterizan por un gran potencial de crecimiento, aunque unos están tardando más en emerger que otros, por ejemplo Brasil y China, ejemplos opuestos que indefectiblemente nos llevan a ser pesimistas y optimistas, respectivamente.  

Gran potencial de crecimiento pero distintos problemas

Un análisis particular de cada uno de ellos, de este modo, nos lleva a conclusiones muy distintas sobre su futuro, algunos más esperanzadores que otros. Según Michel Anglieta profesor de ciencias económicas en la Universidad de Paris Ouest Nanterre, los países emergentes que presentan "un crecimiento extremadamente cíclico" dificultan las políticas de negocio a largo plazo, al tiempo que subraya la importancia de falta de infraestructuras como una carencia que también acaba representando un gran obstáculo a nivel operativo. Las tasas de inversión industrial demasiado bajas y la inestabilidad social son otros signos distintivos que no sólo lastran el avance, sino que también impiden un normal funcionamiento en sectores que no sean las materias primas, concluye Aglietta. A su vez, el experto señala como problema común de los BRIC la falta de una clase media fuerte que impulse un crecimiento sostenido. Por su parte, Marc Garrigasait, gestor del Koala SICAV, recomienda tener en cuenta la estabilidad política, las alianzas internacionales y detectar la existencia de trabas a nivel operativo y fiscal como aspecto decisivo a la hora de tomar decisiones que nos conduzcan a lograr el éxito de una inversión, ya que se trata de un aspecto que varía de un país emergente a otro. Finalmente, ya sea por unas u otras causas, la inversión en mercados emergentes supondrá asumir una serie de riesgos que, a su vez, pueden suponer grandes oportunidades y, en todo caso, ayudan a diversificar las carteras de inversiones, con lo que ese riesgo también se reduce. Es por ello que, con el fin de minimizar esos riesgos, se hace necesario un detallado y certero análisis que permita valorar con rigor el perfil de los países candidatos de cara a futuras inversiones y penetración en sus mercados.