Los mercados emergentes buscan el yuan como divisa de reserva

                                                                                   Mercados emergentes

En los últimos años, ha existido, y existe una clara tendencia en los países en vías de desarrollo de basar sus reservas de divisas en la moneda china: el yuan. Según declaraciones del presidente del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan, durante una reunión del Fondo Monetario Internacional, existen muchos países que ya utilizan el yuan como reserva de moneda extranjera, aunque algunos de ellos no lo reconozcan.

Actualmente, el bloque formado por los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) está plantando cara a la principal potencia financiera mundial, Estados Unidos. La relevancia de este grupo de países se ha visto potenciada por la creación de un banco con intereses comunes al margen del Banco Mundial y del FMI. Su objetivo es dar mayor importancia a los países en vías de desarrollo y aportar financiación y poder de decisión a estas economías emergentes.    

Si atendemos a la cuota de participación en el FMI, los países BRICS solo cuentan con una representación del 10,3% sobre los países con derecho a voto. Esta situación ha generado la decisión de crear entidades como el Banco de Desarrollo (NDB), cuyo objetivo es financiar proyectos para mejorar infraestructuras de países emergentes y formalizar convenios internacionales, como el Acuerdo de Reserva de Contingencia (CRA), para ayudar a los estados miembros en momentos de crisis de liquidez. La situación internacional de crisis financiera ha repercutido con especial fuerza en aquellos estados con mayor necesidad de financiación, así que, bajo la dirección de China, se llevará a cabo esta estrategia con el fin de llevar a los países emergentes a una situación más igualitaria en términos de poder financiero. Gracias a estos acuerdos, los BRICS contarán con un banco con un capital inicial de 50 mil millones de dólares ante la negativa de las economías más avanzadas de ofrecer la financiación requerida por estas economías. Aunque es improbable que a corto plazo se produzca un cambio en el poder financiero global, lo que muchos analistas apuntan es que esta situación dará un mercado financiero alternativo al dólar estadounidense y ofrecerá mayores oportunidades para economías que hasta ahora no tenían acceso a este tipo de fuente de financiación. Las reacciones en Europa han sido rápidas; el Banco Central Europeo ya se plantea utilizar el yuan como reserva de divisas extranjeras. Los principales motivos son, por un lado, que cada vez más economías utilizan esta moneda como medio de pago, y por otro lado, la mejora del yuan como referencia internacional, ya que ha pasado en los últimos dos años del pùesto catorce al séptimo en el ranking de monedas de pago globales, se ha revalorizado un 11% respecto al dólar y se ha convertido en una moneda estable.