La política monetaria de EEUU podría afectar a las economías emergentes

El anuncio de la reserva federal estadounidense de comenzar con la retirada de estímulos monetarios podría tener un importante efecto sobre la inversión en los mercados emergentes. Una de las primeras medidas que ha tomado la FED (Federal Reserve System, ‘Sistema de Reserva Federal’ de los Estados Unidos) ha sido la de reducir la inyección de liquidez para la compra de activos financieros. En un anuncio del pasado 18 de septiembre se fijó la cantidad en 15.000 millones de dólares. Este dato era esperado por los inversores en los mercados financieros y no ha tenido prácticamente trascendencia en las bolsas.

Lo que sí ha sorprendido en cierta medida ha sido la decisión de mantener los tipos de interés en el 0%. Según argumenta Janet Yellen, presidenta de la FED, mientras la economía estadounidense no de señales de una recuperación fuerte, el organismo que se encarga de la política monetaria estadounidense se compromete a mantener los tipos bajos "un tiempo considerable".  

Midsection of a businessman holding American dollars

Los mercados financieros esperaban una subida del 0,25% en los tipos de interés en Estados Unidos y por este motivo muchos inversores internacionales se han mostrado cautelosos en sus inversiones en mercados emergentes en los últimos meses. El aumento de la rentabilidad en EEUU podría generar una ola de desinversiones en países con riesgos elevados, al igual que sucedió a mediados de 2013. En ese momento, los inversores se dejaron llevar por rumores acerca de una posible subida de tipos, lo que provocó una importante fuga de capitales en países como Suráfrica o Indonesia. La evolución de los índices bursátiles en economías emergentes había sido mejor que el S&P 500 (sobre las principales empresas estadounidenses), pero dos semanas antes del posible anuncio al que nos hemos referido causó una considerable caída en las bolsas, mejorando desde entonces. Aún así, el S&P acumuló un crecimiento anual cercano al 8% hasta septiembre mientras que las economías emergentes apenas lograron un 5%. La necesidad de capital en países emergentes como Brasil, Suráfrica, o India hace que la marcha de estas economías tenga una estrecha vinculación con la evolución de la inversión internacional. Si los capitales retornan a economías más desarrolladas dificultarían la puesta en marcha de muchos proyectos en grandes infraestructuras y provocarían un importante desajuste en sus contabilidades nacionales. Hasta el momento, las inversiones en mercados emergentes han seguido siendo importantes (9.000 millones de dólares en agosto), aunque lejos de las cifras de meses anteriores (38.000 millones mensuales de media desde mayo a julio.