Importar de China y la salud económica de un país

Aunque a primera vista pueda parecer que, desde la óptica del comercio no existe una gran diferencia entre importación y exportación, nada más lejos de la realidad. A pesar de las peculiaridades de cada una de estas modalidades de compra- venta de mercancías, que impulsan los puntos discordantes entre ambas formas de hacer negocios, la principal distinción tiene que ver con los efectos que cada una produce en la economía de un país. Importar de China puede parecer una opción beneficiosa al 100% pero, hay que conocer sus efectos adversos.  

importar de China

Créditos fotográficos: istock Alvinge

Importar de China o exportar a China: la diferencia entre importación y exportación para el equilibrio del comercio

Las importaciones y exportaciones ejercen una profunda influencia en el consumidor y la economía de los países. Hoy en día, con los avances tecnológicos y los efectos de la globalización, resulta más fácil que nunca adquirir productos de cualquier otra parte del mundo. Ya no hace falta limitarse a la oferta nacional. Importar de China se está convirtiendo en una práctica habitual para muchos países de Occidente, cuyos empresarios buscan la ventaja en costes que proporciona (aunque no es ésta la única ventaja, como se expone en el ebook gratuito "Importar de China: pros y contras"). Las repercusiones de esta nueva forma de consumo son, por una parte, beneficiosas para los usuarios, que disponen de más alternativas y siempre pueden optar por adquirir un ítem más barato en alguna parte, es cuestión de saber buscar; pero, por otra, perjudiciales para ellos mismos. No ya en su faceta de consumidores, sino en su perspectiva individual. Cuando se producen demasiadas importaciones en relación con las exportaciones, entran más productos al país de los que salen. Esta dinámica puede terminar distorsionando el equilibrio del comercio de una nación y devaluando su moneda. En términos prácticos, las importaciones, procedan de China o de cualquier otra parte, llegando al extremo, pueden terminar suponiendo:

  •  Menor producción de las fábricas
  •  Reducción del número o volumen de instalaciones industriales.
  •  Número de empleados inferior.
  •  Salida de fondos del país.
  •  Disminución del estímulo de gasto del consumidor.
  •  Recesión económica.

Sin embargo, no hay que prescindir de las ventajas de la importación, algo que, por otra parte, no sería posible. De hecho, su influencia en la economía local también tiene sus beneficios. Por eso la clave está en el punto medio.

Efectos de importaciones y exportaciones en la economía: importar de China con sentido común

Las importaciones no sólo no son necesariamente perjudiciales para el rendimiento económico de un país sino que, además, son un componente vital de la economía. Importar de China desemboca en múltiples aspectos positivos, tanto para empresarios como para consumidores. Un alto nivel de las importaciones indica dos aspectos reseñables:

  •  Una fuerte demanda interna.
  •  Una economía en crecimiento.

Es habitual analizar el tipo de mercancías objeto de importación para poder determinar el curso de una economía. Por ejemplo, cuando se trata de bienes de producción principalmente, como pueden ser maquinaria o equipos, es posible predecir que el país comprador va a adquirir la capacidad suficiente como para, en un largo plazo, mejorar su productividad. Una economía sana es toda aquélla que posibilita el crecimiento tanto de exportaciones como de importaciones. Más que ahondar en la diferencia entre importación y exportación, se busca fomentar ambas. Cuando se consigue y se alcanza el equilibrio se puede hablar de solidez económica. Llegados a este punto, la principal complicación será mantenerse a pesar de las fluctuaciones de la economía y del modo en que el superávit o déficit comercial de terceros países puedan afectar al rendimiento del propio.