Giro en la estrategia de internacionalización de Telefónica

Movistar ha recibido en las últimas semanas dos noticias que tienen una importante repercusión en su fase de expansión internacional.

 

Portrait of a CEO With His Team of Business Executives Standing by a Window

Por un lado, ha conseguido que Global Village Telecom se preste a realizar negociaciones en exclusiva en detrimento de la otra compañía que hasta el momento pujaba por hacerse con la propiedad de esta empresa brasileña, filial de Vivendi. La oferta que puso sobre la mesa en agosto era de 6.700 millones de euros, con el objetivo de tener mayor control sobre el grupo Vivendi y mejorar, así, su situación estratégica en el sector de la banda ancha y la televisión de pago.

La estrategia de financiación de esta inversión es mediante una ampliación de capital de Telefónica Brasil por la parte correspondiente a la participación de Telefónica en dicha empresa. Una de las contraprestaciones que se barajan en las negociaciones sería el acceso a Vivendi a Telecom Italia mediante la aportación de un porcentaje del capital social con derecho a voto.

La multinacional española también está acercando posiciones en México. Para ello, pretende integrarse con uno de los principales operadores móviles de este mercado latinoamericano, Iusacell. Con el control sobre GVT por parte de Telefónica se generaría el mayor operador de telecomunicaciones en Brasil que, a su vez, es el mercado con mayor volumen entre los países latinoamericanos. La otra noticia que ha recibido Telefónica, apenas unas horas después del anuncio de Vivendi de negociar por GVT, es el comunicado de la Comisión Europea con el que se da vía libre para cerrar la compra de la compañía alemana E-Plus, controlada hasta ahora por la empresa de capital holandés KPN. Según declaraciones de Markus Haas, directivo en el grupo Telefónica Deutschland, que opera también en el mercado holandés, este visto bueno les permitirá concluir negociaciones y crear una empresa líder en el sector de las telecomunicaciones en Alemania. Telefónica consigue dos objetivos estratégicos tras los que lleva varios años intentando hacerse con el control y que en sucesivas negociaciones había fracasado. Ante estas noticias, Telefónica se plantea un cambio en su estrategia con el objetivo de consolidar las posiciones en Brasil y Alemania. Por este motivo, pretende vender otras filiales para conseguir la liquidez necesaria para acometer estos proyectos de inversión. Además, va a dar un giro en su estrategia de financiación hasta ahora basada en emisión de deuda por otra más centrada en ampliaciones de capital. Con esta estrategia se busca también frenar el crecimiento de la deuda de la compañía, que al acabar este semestre ascendía a 42.900 millones de euros, y no rebasar el total de 43.000 millones fijado como tope para finales de año.