Futuras tasas podrían disparar el precio del transporte por carretera en la UE

Futuras tasas podrian disparar el precio del transporte por carretera en la UE

La Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic) denuncia la próxima entrada en vigor de una serie de gravámenes que quieren implantar en diversos países europeos, a su juicio para reforzar otros medios de transporte, en claro perjuicio del transporte en carretera. Asímismo, consideran "innecesarios" otros similares ya implantados.

De llegar a aplicarse estas tasas, de media, "un transportista que deba cruzar Europa soportará en conceptos de tasas adicionales un incremento aproximado del 6 por ciento en sus costes", afirma el presidente de la entidad, Marcos Basante. En concreto, se aluden a la implantación como la HGV británica, el impuesto a transportistas extranjeros que se aplicará en Alemania "con mero afán recaudatorio", según Astic,  o la ecotasa francesa, que entrará en vigor en 2015 y aplicará una tasa de 0,13 euros por km recorrido.

"El mapa impositivo amenaza la vertebración económica de la UE", un estudio elaborado por Astic sobre este particular, concluye que "desde hace más de diez años las diferentes medidas tomadas por las autoridades europeas para reforzar otros medios de transporte han supuesto una pérdida de tiempo y de dinero".

Temor a que el precio del transporte se dispare

La entidad alude un informe del Tribunal de Cuentas Europeo que estiman superfluos estos impuestos, al entender que son "ineficaces" y considerar que "no se dispone de datos que permitan evaluar los beneficios previstos de reducción del impacto medioambiental del transporte de mercancías, limitación de la congestión y mejora de la seguridad viaria" de la red de carreteras. Estos proyectos se unen a la directiva 1999/6 2/CE conocida como Euroviñeta, que ya se aplica en distintos países, como Alemania, Portugal, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Luxemburgo o Suecia y que, a juicio de Astic, supone un gasto extraordinario únicamente en su mantenimiento. Su posible aplicación en España, según valora la entidad, costaría en torno a "400 millones de euros", de los que casi la mitad se tendría que emplerar para sufragar el mismo sistema. Teniendo en cuenta la situación, los transportistas españoles demandan una regulación uniforme para toda la eurozona, sin distinciones, como las actuales que, junto con las que están por venir, harán que el precio del transporte "se dispare", lo que supondría un significativo aumento de los costes de transporte. Igualmente, piden igualdad en otras cuestiones, como pesos, dimensiones de los vehículos pesados y régimen de sanciones. Actualmente, más del 80 por ciento de las mercancías se transportan por carretera, "lo que supondría un duro golpe al consumo" y, por tanto, a la competitividad de las empresas y, en general, de la economía europea.

La asociación ha recurrido la implantación de las tasas a través de la europea IRU (International Road Transport Union) y tiene previsto hacerlo también con todas aquellas que vayan entrando en vigor. También ha pedido al gobierno que secunde la protesta ante la UE y pone de contraejemplo de lo que se debe hacer el Programa Marco Polo, "que ha gastado más de 500 millones de euros para tratar de desviar el transporte de mercancías desde la carretera a otros modos de transporte".