Filipinas como economía emergente

Filipinas como economía emergente

Filipinas es un ejemplo más de país en desarrollo cuya economía ha experimentado un sorprendente crecimiento en los últimos años. Desde que el Fondo Monetario Internacional (FMI) impusiera al país un plan de ajuste en los noventa para pagar la deuda externa y con su entrada en la Organización Mundial del Comercio, el país ha logrado un importante progreso económico.

En las últimas tres décadas, tras la caída del régimen de Ferdinand Marcos en 1986, Filipinas ha seguido un programa de profundas reformas estructurales, dentro de un contexto de apertura, estabilidad y liberalización económica.

Un crecimiento sostenido

Aunque invertir en los países emergentes supone implica riesgos, por otra parte representa una gran oportunidad de inversión. Como puntos a favor, en Filipinas hallamos un crecimiento por encima del 6 por ciento,  la debilidad de su divisa, el bajo precio del petróleo y un incremento de la demanda externa, factores que "benefician a países asiáticos como Filipinas e India", apunta Patricia Arriaga, subdirectora general de Pictet AM en España. No en vano, la caída de los precios del crudo favorece especialmente a los importadores netos de esta materia prima, como son las economías asiáticas. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se espera una previsión de crecimiento muy alto, que seguirá rondando el 7 por ciento en los próximos años gracias a la demanda de las exportaciones  como la electrónica pero, sobre todo, por el aumento del consumo privado. Las iniciativas integradoras de la región mejoran las expectativas de buena marcha de las economías, en especial el ambicioso proyecto de la Asociación del Sudeste Asiático (Asean) prevé formar en 2015 una comunidad económica denominada AEC, cuyo objetivo será reducir las barreras comerciales y aumentar las oportunidades de inversión.

Problemas que desalientan la inversión

Sin embargo, los grandes males del país, la pobreza -cuatro de cada diez filipinos vive bajo el umbral de la pobreza, aunque su clase media está creciendo- y la corrupción, siguen provocando una gran desconfianza en los inversores, que también ven con recelo sus deterioradas relaciones con China desde 2013 y el conflicto armado en la isla de Minadano, en el sur de Filipinas,  donde el ejército filipino lucha contra los musulmanes rebeldes separatistas. Las malas infraestructuras y un difícil entorno de negocio también dificultan la expansión económica, a lo que se unen los frecuentes desastres naturales, otro talón de Aquiles del país. Según el índice del último mapa publicado por Maplecorft, Filipinas tiene un elevado riesgo de sufrir graves crisis sociales por eventos extremos ocasionados por el cambio climático. La empresa de análisis de riesgos laborales ubica a Filipinas entre los 32 países que corren mayor riesgo, sobre todo por la inseguridad alimentaria que padece el país y su fuerte dependencia de la agricultura. Otra posible fuente de inestabilidad, según advierte el FMI, se centra en la evolución del mercado de la vivienda de las economías emergentes, pues considera que romper el equilibrio del coste de la vivienda con una aceleración de los precios es una de las mayores amenazas a la economía global. El organismo internacional alerta sobre el riesgo de una nueva crisis inmobiliaria y ve los principales riesgos en los mercados emergentes, especialmente en Filipinas, China y Brasil.

Pisando los talones a los BRICS

Coface identifica nuevos mercados emergentes que siguen de cerca a los BRICS, entre los que destacan 10 por encima del resto. Por un lado, Filipinas, Colombia, Indonesia, Perú y Sri Lanka, todos ellos con un "sólido entorno empresarial", similar a aquellos, mientras Kenia, Tanzania, Zambia, Bangladesh y Etiopía carecen de él. Mientras los BRICS experimentan una desaceleración del crecimiento, en parte por carecer de la infraestructura necesaria para satisfacer la fuerte demanda y a su vez se topan con el problema de una inversión más débil, este top ten tiene buenas perspectivas en producción y financiación.

Filipinas, un PINEs

Por su parte, la revista TIME ha incluido a Filipinas entre los cuatro mercados emergentes más atractivos, junto con Indonesia, Nigeria y Etiopía. Apodados con el acrónimo de "los PINEs", para la revista son una demostración más de que está produciéndose una constante incorporación de nuevos mercados al selecto y cada vez más numeroso grupo de los países emergentes.

Motor de crecimiento mundial

En la misma línea, el informe "El Mundo en 2050" elaborado por Karen Ward, economista de HSBC, pronostica que la influencia y el crecimiento de los países emergentes, que a mitad de siglo serán 19 de las 30 primeras economías del mundo, representará el mayor cambio que se producirá en la economía global durante las próximas décadas. En concreto, concluye que Filipinas, África, China, India, Filipinas y Perú actuarán como motores de crecimiento económico en 2050, con China como la primera economía mundial.