¿Es fiable la asesoría fiscal gratuita?

asesoria fiscal gratuita

Tener un buen asesoramiento fiscal es un punto clave en cualquier actividad empresarial, todavía con mayor motivo cuando el negocio tiene una dimensión internacional, circunstancia que, sin duda, aumenta la complejidad a la hora de tributar. Sea como fuere, lo cierto es que disponer de un profesional o equipo de profesionales que lleven la asesoría contable del negocio es importante.

No sólo es importante por la tranquilidad que supone contar con expertos en estos temas tan peliagudos, sino porque la gestión fiscal y, en general, la administración de documentos son unas de las tareas que conllevan más tiempo y dedicación dentro de una pyme. Sin embargo, no siempre se cuenta con presupuesto para contratar los servicios de asesorías fiscales ni se puede delegar las farragosas tareas administrativas. En estas situaciones de dificultad económica, en ocasiones se recurre a la asesoría fiscal gratuita, ya sea a través de un blog, página web, foro o formulario que brinda este servicio en la red u optando por consultar nuestras dudas utilizando los servicios de un banco o de organismos públicos como el ICEX, que cuenta con su servicio de consultas online a través de un formulario de contacto o del servicio Ventana global.

 

¿La asesoría gratuita es de peor calidad?

 

¿Pero, corremos riesgos recurriendo a la asesoría fiscal gratuita? Básicamente, el problema es la falta de concreción de las respuestas o adaptación real a las necesidades reales y circunstancias concretas. No se trata de que vayan a asesorarnos malos profesionales, sino de la misma complejidad de los temas y de un necesario estudio pormenorizado de cada caso y pregunta planteada para poder ofrecer una respuesta que cuente con el debido rigor. Dentro de estas coordenadas, la asesoría fiscal gratuita puede sernos de gran ayuda para una primera orientación o, por ejemplo, como un primer contacto de cara a una posible contratación, pues no sólo es posible contratar a asesores. También existe la modalidad de realizar consultas al ICEX a un precio previamente presupuestado, o contratar un servicio de asesoría de bajo coste ofrecido por las Cámaras de comercio, que pueden plantearse de forma telefónica o presencial. Y, por supuesto, en la actual era de la asesoría online, no podían faltar los servicios integrales de asesorías que abarcan un sinfín de áreas de consulta, incluyendo la fiscalidad a nivel interno e internacional. En estos casos, el servicio podría adolecer de falta de especialización. Por lo tanto, un servicio low-cost no implica necesariamente un servicio de mala calidad, pues ésta dependerá de los profesionales que haya detrás, y en las asesorías online hay profesionales de todo tipo, como ocurre en el sector tradicional. De hecho, en ocasiones asesorías convencionales tienen una página web a través de las que reciben consultas que contestan de manera gratuita. En otras palabras: que la respuesta sea fiable dependerá de la complejidad de la pregunta y de la profesionalidad del asesor.

¿Puedo pedir responsabilidades si se equivocan?

Si por un lado buscar una buena asesoría fiscal es clave para que responda a nuestras exigencias, por otro ello no significa que el precio no pueda ser competitivo, e incluso que en determinados casos resulte un servicio gratuito. Tengamos muy en cuenta también que las consultas gratuitas suelen ofrecer respuestas menos trabajadas que las consultas de pago y que, por otra parte, los cambios normativos son continuos, por lo que se necesita estar muy al día en esta materia, así como dominar el soft law para determinar el mejor modo de tributación. En el caso de hacer una consulta de forma sencilla y resumamos la situación para evitar el pago o simplemente por no saber trasladar el verdadero problema, la consulta gratuita resulta muy arriesgada. Por un lado, podemos estar olvidando un sinfín de detalles que podrían ser fundamentales para determinar una u otra respuesta y, por otro, en caso de que el asesor haya mal asesoramiento, la responsabilidad será siempre del contribuyente. Únicamente en el caso de que el asesor nos haya emitido una factura y esté adscrito a algunas de las asociaciones del sector, podremos plantearle una reclamación.