El frenazo de los países emergentes actuales: ¿Crónica de una muerte anunciada?

La ralentización experimentada por los países emergentes en los últimos años contrasta con su fuerte crecimiento anterior, si bien el actual contexto generado por la crisis financiera mundial obviamente ha mermado su capacidad de seguir progresando. Sin embargo, aún considerando el problema de la crisis, de tipo coyuntural, lo cierto es que los principales países emergentes no están pasando por su mejor momento y acusan problemas estructurales que lastran su despegue.  

Paises emergentes actuales

Brasil, India, Rusia, China, Suráfrica... los llamados BRICS, países con una gran población,  territorio e importancia geoestratégica, están tardando en emerger, por lo que muchos expertos se preguntan si quizá nunca existió realmente el tan cacareado milagro económico. Después de un fuerte crecimiento, ahora viven un periodo complicado que bien podría ser un signo de decadencia que no se debiera por completo a la crisis financiera global en Occidente, que todavía no ha terminado, y que ha reducido inversiones y exportaciones. Sin embargo, en cierta manera sortearon la crisis por no afectarles tan directamente, si bien no pueden sino sufrir sus consecuencias de forma indirecta, ya que ésta ha supuesto un fuerte golpe a la economía mundial.

La crisis destapa problemas endémicos

En una economía global, interconectada, "la crisis ha exacerbado los problemas subyacentes de cada uno de ellos" dice Michel Aglietta, profesor de ciencias económicas en la Universidad de Nanterre, que son "muy diferentes" según el país, putualiza. Es así que, según esta visión, el declive sería coyuntural, si bien habría agravado problemas endémicos que tienen trayectorias y procesos de desarrollo distintos. Una explicación general válida como tal que, sin embargo, no admite un análisis conjunto sino particular de cada caso. En su análisis, Aglietta menciona el acierto de China al haberse convertido en una potencia industrial, lo que le permite un crecimiento regular desde 1980 que ronda el 10 por ciento y otros países que, como Brasil, son productores de materias primas, muy fluctuantes por definición, con tasas de inversión industrial demasiado bajas, lo que impide un ritmo de crecimiento regular. Por su parte, Rusia no ha podido desarrollar la falta de emprendimiento privado y, en general, se acusa una importante carencia de infraestructuras colectivas y de servicios públicos por desequlibrios de las finanzas públicas. Asímismo, el experto señala que los países emergentes que, como India, dependen de los capitales extranjeros han sufrido un fuerte varapalo, con la consiguiente pérdida de competitividad que traen también las inflaciones y crecimientos excesivamente cíclicos. Finalmente, a juicio de Anflietta, a pesar de las diferencias, si hubiera que dar una receta general para todos, podría afirmarse que "el gran reto de los países emergentes es transformar las clases medias en fuerza de desarrollo".

En pie de guerra

En un intento de dar un  paso decisivo que acabe con la hegemonía monetaria del dólar y del euro, los países BRICS anunciaron recientemente la creación del Nuevo Banco de Desarrollo como alternativa al Banco Mundial (BM) para financiar proyectos en países en desarrollo sin aplicar las durísimas condiciones d el BM y del Fondo Montetario Internacional (FMI). Como alternativa a este último, también crearon un Fondo de Contingencia que ayude a afrontar problemas de liquidez y de balanza de pagos, alejando con ello los peores augurios.