Cómo prevenir los principales errores de las pymes exportadoras

La internacionalización de la empresa es un proyecto complejo, que requiere de un espíritu emprendedor,  no cabe duda, pero también de una planificación y de una actuación profesionales. En el caso de la actividad exportadora, se precisa de una importante inversión y promoción de los productos en los mercados exteriores.

Prevenir principales errores pymes

La exportación, en efecto, es algo más que la simple venta de bienes o servicios en el exterior y, de hecho, las empresas suelen tener muchos problemas para mantener y hacer crecer sus ventas en el extranjero para intentar compensar la baja demanda nacional. Es así que, además de estar dispuestas a hacer la inversión necesaria para realizar un plan de exportación, una empresa necesita conocer la dinámica del comercio exterior en profundidad y tener vocación para que la aventura de lanzarse a conquistar nuevos mercados sea un proyecto sólido. Algunos de los principales errores de las pymes exportadoras son los siguientes:

  • No se busca asesoramiento
  • Falta de formación
  • Inversión insuficiente
  • Falta de vocación
  • Falta de una cultura del riesgo

Cómo prevenir los errores

La exportación es un método de entrada a otros países que ha de abordarse mediante una estrategia de internacionalización a medio o largo plazo, con el objetivo de lograr una regularidad de las exportaciones o quizá para seguir avanzando en la salida al exterior perfeccionando la actividad exportadora o a través de otras fórmulas que impliquen una penetración mayor. Es por ello que desde el inicio la internacionalización exige seriedad, contar con ayuda experta, estar dispuestos a invertir lo necesario, a asumir riesgos sopesando los pros y los contras pero en ningún caso debemos considerar la exportación como una forma sencilla de solucionar un mal balance. Cuando se confunde la actividad exportadora con la panacea a todos los males, con una especie de huída hacia adelante para acabar con los problemas de la falta de demanda interna en lugar de encontrar una solución crearemos un nuevo problema. En realidad, no es tan sencillo. Si bien podemos vender, no logramos lo realmente importante: consolidar el proyecto de exportación para dotarlo de solidez. Sólo así podremos tener opciones para conseguir un crecimiento regular a medio y largo plazo o, lo que es lo mismo, un proyecto viable. Por otro lado, promoción es fundamental para algo tan fundamental como darse a conocer. Las técnicas del marketing internacional son una materia especializada que no puede obviarse. Muy al contrario, resulta esencial para introducirnos en el mercado mediante networking inteligentes capaces de gestionar las relaciones a largo plazo, también con vistas a negociaciones futuras. Toda actuación debe enmarcarse dentro de una estrategia global que implique a toda la empresa, pues la exportación es un gran desafío que exige aunar fuerzas, adaptación y una gran flexibilidad operativa y de producción. Si se quiere evitar ser flor de un día, cosechar resultados a medio y largo plazo, la apuesta también ha de ser en firme, basarse en una dirección empresarial internacional, con el marketing y comercio internacional como elementos claves para desarrollar un proyecto real que, a su vez, acabe dándonos una presencia real.