Buscando la ventaja competitiva: estrategia multinacional vs estrategia global

Buscando la ventaja competitiva estrategia multinacional vs estrategia global

Las empresas con presencia en el exterior llevan a cabo estrategias muy variadas, que pueden ir desde proyectos de exportación hasta  licencias, franquicias y, entre otras, también seguir una estrategia multinacional o de tipo global, ambas opciones estratégicas para incursionar en nuevos mercados que normalmente llevan a cabo grandes empresas.

Sin embargo, pese a que las estrategias multinacional y global suelen implementarse a gran escala, no por ello dejan de ser interesantes para las empresas de menor tamaño, pues como principios son interesantes para plantearse la conveniencia de uno u otro modo de competir en los mercados exteriores. Igualmente, puede haber modelos mixtos, que tengan características de ambos, por otra parte algo común en la práctica. En una primera aproximación, la manera de competir desde un enfoque multinacional se asocia a la selección de una serie de mercados, mientras el competidor global no realiza una distinción a priori, ya que busca una presencia lo más amplia posible en todo el globo, al menos idealmente. En la práctica, suelen tenerla o buscan hacerlo en la mayoría de los continentes y en prácticamente todos los países más importantes del mundo o considerados estratégicos por cualquier motivo. A su vez, de forma paralela a esa falta de distinción del modelo global se refleja en una mínima o nula adaptación a los mercados, a diferencia de la estrategia multinacional, que huye de lo estándar y se esfuerza en adaptar su oferta al mercado de cada país para satisfacer las necesidades y preferencias de los compradores o usuarios locales. De este modo, es fácil deducir que el tipo de producto ofertado, junto con las características de los planes de internacionalización, decantará la decisión hacia una u otra estrategia

La estrategia multinacional

De lo apuntado anteriormente se deduce fácilmente que el enfoque multinacional considere como mercados distintos cada uno de los mercados nacionales. Ello lleva a que se personalicen tanto los productos como la manera de darlos a conocer,  distribuirlos, etc, lo que a su vez conlleva una toma de decisiones descentralizada. La gran ventaja de esta estrategia es esa capacidad de adaptación a cada mercado, si bien el nivel de introducción a su vez depende de ese esfuerzo, lo que conlleva resultados desiguales. Aún así, las decisiones más trascendentales se toman en la empresa matriz.

La estrategia global

La estrategia global, por su parte, vende un producto estándar que promociona y distribuye mundialmente, por lo que a todos los países llega el mismo producto. Es más eficiente que la estrategia multinacional, pues no dedica recursos a adaptarse a cada mercado. Lógicamente, su organización está centralizada, y sus sedes conforman una red de información constante que fluye de forma uniforme entre ellas, aprovechando sinergias y buscando un continuo desarrollo. La estandarización de los procesos y la aportación constante de las distintas sedes consiguen una retroalimentación que reduce costes y permite aprovechar las aportaciones de las distintas sedes. Las decisiones estratégicas se toman en la matriz, y su cumplimiento implica a toda la red. En definitiva, son modelos distintos pero ambos comparten un afán expansivo a escala. Su elección dependerá de un sinfín de factores, como las características y circunstancias de la empresa, el tipo de producto y cuáles sean los países de destino. La prueba de fuego será, obviamente, el resultado obtenido. Si la estrategia global funciona, la eficiencia manda.