Big Data, un gran aliado para la estrategia de internacionalización

Big Data un gran aliado para la estrategia de internacionalizacion

El mundo globalizado impone sus reglas, lo que supone una serie de ventajas e inconvenientes a la hora de establecer políticas de internacionalización para la empresa o el negocio. En un entorno tan disputado, que ofrece grandes oportunidades y al tiempo exige una enorme capacidad competitiva, superar los difíciles retos siempre tiene su recompensa. Sin embargo, abordar los desafíos no siempre es fácil.

En este contexto, el análisis de los grandes datos puede revelarse como una ayuda inestimable cuando se trata de tomar decisiones estratégicas, controlar las campañas de marketing, mejorar la imagen de la empresa o, por ejemplo, para ayudarnos a abordar los desfíos de una logística eficiente, que busque una mayor agilidad en los procesos operativos. No en vano, de un modo u otro, las actividades de la empresa están siempre relacionadas con datos, y trabajar con ellos requiere que éstos sean de calidad y, en suma, resulten confiables y estén accesibles en cualquier momento y desde la plataforma o departamento que se solicite. Además, ahora es posible extraer valor de las ingentes cantidades de información de que se generan de forma exponencial, y que resulta factible analizar a bajo costo, e incluso en tiempo real. Con mayor motivo si nos movemos en escenarios de un mundo global, la información adquiere un valor crítico que tiene una relevancia capital, por lo que se impone un tratamiento de los datos inteligente, que sirva a las múltiples necesidades de una empresa con proyección internacional a nivel operativo, estratégico y, en fin, aprovechando la versatilidad de las nuevas tecnologías, de cualquier otro modo que sea necesario.

Ahorrar costes, tomar decisiones estratégicas y mejorar la ventaja competitiva

Así, las tecnologías de vanguardia en el tratamiento de datos pueden ayudarnos de muy distinto modos, ya sea mediante la integración de los mismos en data warehouses unificados que brinden funcionalidad como a la hora de conseguir que esos datos se traduzcan en información capaz de ahorrar costes, hacer luz sobre nuevas oportunidades de negocio o, por ejemplo, para llevar a cabo un acercamiento a los clientes o a posibles socios. Gracias a esas nuevas tecnologías que posibilitan el almacenamiento de los grandes datos en lugares físicos o en la nube, su procesamiento y gestión a bajo costo, actualmente es posible implementar un data management que contemple una estructura diseñada de principio a fin para servir a la idea de negocio. Es así que, bien planteada, una política de datos adaptada a las necesidades de una determinada empresa resultará muy provechosa en un entorno globalizado. Son muchas las posibilidades que permiten sacarle partido al Big Data, bien sea a partir de, una obligada presencia en internet, hoy en día indiscutible, como para impulsar políticas de exportación o, por ejemplo, analizando datos extraidos de información proporcionada por el denominado Internet de las cosas. Sea como fuere, en todos los casos, utilizado con habilidad, el Big Data es un insustituible aliado para competir a nivel global. Finalmente, su impulso puede hacer la diferencia y conseguir el refuerzo de una determinada ventaja competitiva, un elemento decisivo para el éxito de las pequeñas y medianas empresas en su salida al exterior.