¿Utilizas software ilegal en tu empresa? Cuidado con las consecuencias

software ilegal

El uso de software ilegal ha sido, y es todavía hoy, una práctica habitual en nuestra sociedad. Según el último informa realizado, se calcula que más del 45% de los ordenadores utilizan algún software de manera ilegal, copias piratas, programas descargados de internet sin contar con la licencia de los creadores, o no respetando las condiciones de uso.

No sólo se instala software pirata en los ordenadores personales, también es muy común que las empresa, en especial las pequeñas y medianas empresas, recurran a copias ilegales en vez de comprar licencias. Los programas informáticos constituyen una de las principales herramientas de trabajo para muchas empresas. Gracias a estas aplicaciones puedes gestionar y redactar tus proyectos e informes,  llevar al día tus cuentas, realizar diseños o garantizar la seguridad de tu ordenador. Sin embargo, a pesar de la importancia para los objetivos empresariales, muchas compañías se arriesgan y utilizan copias fraudulentas, sin respetar la propiedad intelectual de estos útiles y sin tener en cuenta los posibles efectos. Y es que este gesto, que para muchos es considerado como una pequeña burla o engaño sin apenas importancia, puede acarrear graves consecuencias  a las empresas. ¿No sabes cuáles son?  

Consecuencias del uso de software pirata

La mayoría de las empresas que se decantan por defraudar con el uso de software pirata, lo hacen para ahorrarse el coste del programa. Sin embargo, no piensa en que este supuesto ahorro, puede suponer un gasto extra para su negocio. ¿Por qué?

  1. En primer lugar, porque cuando utilizas un software pirata tienes más probabilidades de que el programa no funcione correctamente. Las descargas piratas y las copias ilegales suelen dar errores a lo largo del tiempo. Puede que durante los primeros meses no encuentres ninguna incidencia, pero con su uso verás como algunas de las funciones no funcionan correctamente. Estos fallos suponen una gran pérdida de tiempo, y por tanto de dinero, para las empresas.
  2. No dispones de actualizaciones ni mejoras. Una de las ventajas de comprar las licencias, es que incluyen actualizaciones y mejoras que puedes descargar gratuitamente. Sin embargo, cuando utilizas un software pirata, no puedes disponer de estas mejoras.
  3. Tampoco puedes hacer uso del servicio de soporte técnico. La gran mayoría de los programas incluyen el servicio de ayuda o soporte técnico, en especial cuando la aplicación está dando problemas. Imagina que tu programa de edición está dando problemas. ¿Cómo puedes solucionarlo? Con tu número de licencia puedes solicitar ayuda al servicio técnico de la compañía, explicarles lo que ocurre y solicitar asesoramiento para solucionar la incidencia. Sin embargo, cuando no dispones de número de licencia, tendrás que conformarte con el asesoramiento de algunos entendidos que pueden darte alternativas a través de foros.
  4. Mayor peligro de ataques de virus informáticos y malware. Según los estudios, parece que las empresas que utilizan copias ilegales de programas informáticos, están más expuestas a sufrir ataques de virus y malware. Además, las estadísticas dicen que estas compañías tienen un 73% más de probabilidad de perder los datos de su negocio y un 44% de tener fallos críticos.
  5. Ahora está duramente penado. Con la reforma del código penal, la normativa referente al uso de software ilegal se ha endurecido considerablemente. Hasta hace poco, las empresas que eran descubiertas tenían una pequeña sanción económica. Sin embargo, con la entrada en vigor de la nueva reforma, las sanciones pueden ascender por encima de los 250.000 euros y cárcel para el representante de la compañía, un precio demasiado alto, teniendo en cuenta el coste y los beneficios que pueden aportar estos instrumentos de trabajo.

El uso de programas ilegales no sólo tiene consecuencias negativas para la empresa que lo utiliza, también para las empresas propietarias, que ven como sus productos son utilizados de forma fraudulenta y pierden millones de euros al cabo del año. Dinero que no pueden invertir para abaratar los costes del producto o continuar avanzando.