Tres ventajas de la gestión por procesos

Tres ventajas de la gestion por procesos

La gestión por procesos puede llegar a ser tremendamente exitosa a la hora de alcanzar con eficiencia los objetivos de la empresa. Independientemente de su tamaño, las organizaciones pueden plantear su manera de trabajar gestionando procesos para mejorar su productividad.

En efecto, tanto grandes empresas como pymes capaces de organizar su gestión por procesos. Se trata de una visión innovadora que está dando muy buenos resultados en empresas de distintos tamaños y sectores. Su leiv motiv no es otro que satisfacer al cliente, y hacerlo como prioridad absoluta pero dentro de los márgenes estipulados por la empresa, acordes con su filosofía y estrategia, así como el logro de una eficiencia máxima. Si por una parte se trabaja para aportar valor añadido a sus productos o servicios, con las ventajas que ello supone, también es cierto que se habrán de superar obstáculos. También se obtienen dferentes ventajas como las que veremos a continuación, fundamentalmente gracias a una visión global que proporciona la misma gestión por procesos. A su vez, la gestión por procesos ayuda a innovar por la dinámica que ésta exige y, por otra parte, facilita adaptar los procesos a las nuevas necesidades que vayan surgiendo. Serán cambios en uno u otro sentido, pero todos con un objetivo claro: mejorar la ventaja competitiva de la empresa.  

Las ventajas de la gestión por procesos

Como es fácil imaginar, en la gestión por procesos no todo son ventajas. Entre otras dificultades, será complicado contar con la preparación necesaria para llevar a cabo una gestión tan exigente, que además debe ser flexible y saber adaptarse a las nuevas circunstancias. Se requiere un esfuerzo importante por parte de trabajadores y directivos, así como una visión abierta para llevarlo a cabo, pero cuando se logra las recompensas bien merecen la pena. Entre otras ventajas de la gestión por procesos, citamos las tres siguientes:  

  1. Visión global: La visión por procesos facilita tener una visión global que dota a la organización de una mayor flexibildiad y puede animar a hacer nuevas inversiones más fácilmente, pues la empresa está orientada a un objetivo muy claro, así como hacerlo de un modo innovador, siempre dentro de un riesgo controlado.
  2. Mayor eficiencia: La gestión por procesos permite establecer objetivos y subsanar problemas tanto a nivel de proceso individual como de macroproceso o conjunto de procesos. Además, esa visión de conjunto en pos de una meta o metas concretas ayuda a mejorar la eficiencia, a identificar aquellos puntos en los que falla el proceso y también consigue motivar a los trabajadores en distintos aspectos, fomentando la productividad y el talento creativo.
  3. Más flexibilidad: A diferencia de las empresas que se organizan de forma tradicional, siguiendo un organigrama, la gestión por procesos se orienta a la satisfacción del cliente y al logro de los objetivos siguiendo la estrategia general de la empresa. Ello obliga a que el personal y los directivos estén muy involucrados, y precisamente por esta razón será también más fácil y rápido optimizar la gestión y hacerlo con una mayor flexibilidad, tanto a nivel individual como global.