Tres buenas razones por las que estudiar un máster en Project Management

Tres buenas razones por las que estudiar un master en project managementEl creciente interés en desarrollar las competencias del Project Manager obedece, sobre todo, a la paralela necesidad de gestionar proyectos y desarrollar equipos humanos en el actual entorno empresarial.

Ninguna empresa, independientemente del tamaño o sector, es ajena al impacto de la competencia mundial. En la práctica, la fuerte competitividad asociada a la globalización y a las nuevas tecnologías ejerce una presión en las empresas que obliga a prestar una especial atención a la dirección de los recursos humanos. Los activos intangibles han cobrado una importancia hasta ahora inédita. Si bien siempre fueron relevantes, ahora además se convierten en el corazón de la nueva economía. En particular, se hace especial hincapié en la gestión de proyectos de forma alineada con la estrategia empresarial. Una labor que precisa de una dirección estratégica para que los proyectos puedan traducirse en el cambio proyectado con la máxima eficiencia. Más allá de ser proyectos aislados orientados a crear nuevos productos y servicios, constituyen una forma de trabajo eficaz en el actual entorno competitivo. Capaz, entre otros objetivos, de ayudar a mejorar el negocio mediante el desarrollo de la empresa a través de un enfoque basado en los proyectos.  

 

¿Por qué estudiar un máster en Project Management?

Poder hacer frente a estos desafíos, claves para el éxito empresarial en el actual contexto, sería la primera de las tres razones por las que estudiar un máster en Project Management. Tengamos en cuenta que su programa es teórico-práctico y se orienta, fundamentalmente, a la formación de directivos para que adquieran las competencias necesarias para dirigir, planificar y gestionar proyectos con eficacia. Alcanzar nuevos objetivos profesionales es una segunda razón que aconseja la realización de un máster en Project Management. Por un lado, la orientación esencial de un máster es satisfacer tanto las expectativas formativas como servir luego de ayuda a los alumnos a comenzar una relación profesional fructífera. Con tal fin, se combina la adquisición de conocimientos teóricos con la realización de prácticas, impartidos por profesores universitarios y profesionales de reconocido prestigio y amplia experiencia empresarial. Este doble enfoque, además de formar en un contexto real, sirve de puente para comenzar una relación profesional una vez cursado. En este sentido, es importante elegir una institución académica que brinde un efectivo servicio de promoción profesional y bolsas de trabajo para hacerlo posible. En tercer lugar, aunque no por orden de importancia, cursar un máster en Project Management de calidad es una manera óptima de prepararse para realizar el examen de certificación como Project Manager Profesional (PMP) del Project Management Institute (PMI). De hecho, el objetivo de un máster debe ser formar a los Directores de Proyecto para responder a las necesidades actuales de la empresa, al tiempo que se responde a las exigencias del estándar del PMI: minimizar riesgos, detectar nuevas oportunidades de negocio y cumplir los objetivos. Además de constituir una experiencia de aprendizaje que aporta relaciones a largo plazo con profesores y antiguos alumnos, por lo tanto, superar el máster es un paso previo inteligente para presentarse a las pruebas de certificación PMP de PMI.