Tipos de despidos procedentes ¿Cómo afecta cada uno al cobro del paro?

 

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¿Conoces la diferencia entre un despido procedente, improcedente o nulo? ¿Sabes qué tipos de despidos procedentes existen? ¿Cómo afecta cada tipo de despido al cobro del paro? ¿Qué otras consecuencias económicas tienen?

Estas dudas son muy frecuentes tanto para los propios trabajadores como para algunos empresarios, que no conocen a fondo la normativa laboral. Para despejar cualquier tipo de duda sobre este tema, te resumimos las cuestiones más importantes sobre el despido.

Tipos de despido

En España se pueden diferenciar tres tipos de despido:

  • Despido colectivo, cuando afecta a un porcentaje determinado de la plantilla. Este porcentaje, determinado por la normativa vigente, varía en función del número de trabajadores de la empresa. Los despidos colectivos sólo pueden fundamentarse en causas de tipo económica, productivas, tecnológicas u organizativas.
  • Despido disciplinario. En este despido de carácter individual, el trabajador es culpable de un incumplimiento grave. Incumplimiento que tiene que ver con su actitud hacia el trabajo o los compañeros, principalmente.
  • Despido por causas objetivas. Al contrario que el despido anterior, en este el trabajador no es culpable ni comete un incumplimiento de sus deberes. Los motivos que justifican este tipo de despidos son ajenos a su voluntad.

Cualquier trabajador que no esté de acuerdo con su despido, tiene derecho de presentar una demanda en el Juzgado de lo Social, en un plazo de 20 días, para reclamar su despido. Ante esta situación, y tras el procedimiento oportuno, el juez proclamará el despido como:

  • Procedente, siempre que considere que se ha cumplido con la normativa establecida y las causas que motivaron el despido estén debidamente justificadas.
  • Improcedente, cuando el juez considere que las causas de despido no están probadas o las exigencias formales decretadas no se cumplan.
  • Nulo. Por otro lado, si la autoridad laboral considera que el despido está motivado por discriminación o se están violando los derechos fundamentales del trabajador, deberá calificar el despido como nulo.

En el supuesto de que el despido sea considerado por el juez como nulo, el empresario deberá readmitir de inmediato al trabajador, mientras que si es calificado como improcedente, el empresario podré elegir entre estas dos opciones:

  • Readmitir al trabajador en su puesto
  • La indemnización por despido improcedente será de 33 días por año trabajado, para los contratos que sean posteriores a febrero de 2012. Aquellos contratos anteriores a esta fecha, deberán calcular 45 días por año trabajado hasta febrero de 2012 y de 33 días por año a partir de esta fecha.

El despido procedente y el cobro del paro

En los casos en los que el despido es considerado como procedente, las consecuencias variarán en función del tipo de despido: si es colectivo, por causas objetivas o  un despido disciplinario. Cuando se trata de despidos disciplinarios, el trabajador no tendrá derecho a cobrar  indemnización, mientras que los trabajadores que sean despedidos por causas objetivas, ya sea de manera individual o colectiva, sí que recibirán una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de doce mensualidades. Con independencia del tipo de despido, incluso cuando es disciplinario, el trabajador despedido podrá solicitar la prestación por desempleo. Sin embargo, sólo la recibirán aquellos trabajadores que hayan trabajado más de un año en total, condición obligatoria para generar este derecho.