Tipo de empresa familiar y cómo esto influye en la estrategia de internacionalización

7. Tipo de empresa familiar

Aunque todas las empresas familiares disfrutan de características comunes, hay ciertos rasgos característicos entre ellas, especialmente en cuanto a la composición de su accionariado, que marcan un comportamiento con matices diferentes de cara a su capacidad de asumir riesgos y obtener financiación con el propósito de internacionalizarse. En este sentido, se pueden distinguir tres grandes grupos:

  • Empresas familiares puras: toda la propiedad es familiar y todos los cargos directivos así como el consejo de administración están ocupados por diferentes generaciones de miembros de la misma familia. Este tipo de empresas tiene un porcentaje de ventas en el exterior del 5% respecto del total.
  • Empresas familiares mixtas: la propiedad y la dirección de la compañía se reparte entre miembros de la familia y otros agentes externos. Sus ventas en el extranjero representan entre el 15 y el 35% del total.
  • Empresas familiares privadas: solo una pequeña parte del capital pertenece a la familia, que también ve reducida su capacidad de decisión por ocupar menos puestos en el consejo de administración. Estas empresas consiguen alcanzar un número de ventas en el extranjero mayor que el resto.

Más familiar, menos internacional Los estudios muestran que existe una relación entre el grado de familiaridad de la empresa y su capacidad de desarrollo internacional. En general, cuanto más familiar es la empresa, más dificultades encuentra a la hora de expandirse fuera de sus fronteras. A medida que la compañía va soltando los lazos para dejar entrar en las decisiones estratégicas a otros actores sin vínculos familiares (accionistas, consejo de administración), aumentan sus fortalezas y disminuyen sus debilidades, de manera que afronta la internacionalización con más posibilidades de éxito. Más familiar, más discordias Vienen motivadas por los intereses particulares de cada miembro de la familia y su visión de cómo se debe dirigir el negocio. Además, cuanto más familiar es la empresa, menos protocolos posee para resolver este tipo de conflictos y establecer cuáles deben ser los requisitos para que nuevos miembros de la familia se incorporen a la organización. Menos familiar, más recursos para la internacionalización Las empresas menos familiares tienen más capacidad de dotación de recursos económicos mediante la utilización de los diversos instrumentos financieros existentes con esta finalidad (aumento de capital, venta de acciones…). Estos recursos son necesarios con el objetivo de ampliar la gama de productos, dotar a la empresa de mayores infraestructuras y disminuir los costes de producción que la harán más competitiva en los mercados exteriores. Menos familiar, más conocimiento internacional Las empresas que deciden lanzarse a la aventura internacional y que poseen una representación familiar menor suelen optar por contratar a expertos externos con prestigio internacional en el sector que son los que acaban tomando las decisiones en este ámbito. Por tanto, estos nuevos directivos suplen las carencias que pudieran tener los miembros de la familia en el conocimiento de cómo enfrentarse a un proyecto internacional y cuáles son sus riesgos y posibilidades.  

 

Fuente imagen: Flickr / Natthanmac87