¿Sabes sacar provecho al modelo de contrato de préstamo?

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Uno de los modelos de contrato más usados en el sector mercantil es el de préstamo. Se trata de una modalidad de negociación que incluye la cesión de un objeto comercial (un inmueble, bien o, incluso, dinero) de una parte a la otra. El concepto de contrato de préstamo adquiere mayor o menos complejidad según los elementos que se introducen en el acuerdo.

Por ello, resulta imprescindible que cualquier líder empresarial que se desenvuelva en el sector comercial o que aspire a hacerlo tenga claras sus características, los sujetos que intervienen, las diferentes modalidades y sus posibles efectos. La formación puede adquirirse a través de un Executive MBA en el que se traten a profundidad este y otros aspectos relacionados con la buena gestión y la administración de las empresas.

Los tipos de contrato de préstamo. Condiciones

Comodato:

Acorde a lo establecido en el  art.1740  del Código Civil, el comodato es un acuerdo mediante el cual una de las partes entrega a la otra, gratuitamente, una cosa no consumible, mueble o inmueble, por un período determinado. Tras ese plazo, la parte beneficiada debe devolver el objeto en cuestión. En ese sentido es un contrato unilateral, pues no contempla más obligaciones que las que contrae la parte que hace uso del objeto cedido. Casi siempre trae consignada la fecha de devolución, aunque existen otros contratos de comodato que se suscriben de forma abierta, es decir, sin que se fije una fecha de término del préstamo.

Mutuo:

Es aquel en el que una de las partes cede una cantidad de dinero o alguna forma de crédito por los que la contraparte debe pagar unos intereses hasta el vencimiento del préstamo, que casi siempre se concreta con la devolución de la suma inicial. Es muy común en los procesos de solicitud de las hipotecas de vivienda, campo en el que recibe el nombre de mutuo hipotecario. Otra forma de contrato de préstamo mutuo son las líneas de crédito asociadas a las cuentas corrientes, en los que la entidad bancaria deja a disposición del cliente determinadas cantidades de dinero.

Cómo sacar provecho de un contrato de préstamo. Consejos

Todo contrato de préstamo, independiente del contexto o el objeto de préstamo, debe incluir, como mínimo, los siguientes seis elementos:

  • La suma o bien que se presta.
  • El plazo del pago o de la devolución del bien.
  • Las tasas de interés (en el caso del contrato mutuo)
  • El número de cuotas.
  • El número total de los intereses.
  • Las sanciones económicas o de otro tipo que pueden aplicarse por incumplimiento.

Adicionalmente, se deben tener en cuenta algunos aspectos:

  • Fijar las condiciones desde el inicio. Si se considera que alguna de ellas es desfavorable a los intereses de nuestra empresa, siempre es posible volver atrás y replantearlas con el otro sujeto de la negociación.
  • Estudiar detalladamente los pasos de entrega o devolución de la suma o el bien inmueble, de modo que se puedan hacer efectivos. Lo que figure en un contrato siempre debe ser viable y no meramente estimativo o probable.
  • En caso de que no se tenga seguridad sobre la entrega o el tiempo de uso del bien, una buena opción puede ser una de las dos clases de contrato de comodato, que hace posible la firma del acuerdo sin fijar del todo las fechas de entrega.