¿Qué ventajas tiene crear una pyme?

VentajasPyme

Poner en marcha un negocio es un reto para el que no todo el mundo está preparado. Emprender un negocio es una compleja tarea, especialmente cuando las características del negocio son propias de una gran empresa. Emprender supone invertir tiempo, dinero y esfuerzos para que el proyecto tome forma, cobre vida y supere los obstáculos que se encontrará por el camino. Sin embargo, cuanto más grande sea tu empresa, mayores serán los esfuerzos que tendrás que realizar para poder alcanzar tus objetivos empresariales.

Para que tu negocio tenga éxito, lo mejor es comenzar sin ser demasiado ambicioso y trabajar para que vaya creciendo progresivamente. Crear una pyme es, por tanto, la mejor alternativa para comenzar tu andadura empresarial. Las pequeñas y medianas empresas, se definen por  el número de trabajadores que forman parte de la plantilla, que no pueden superar los 250, y el volumen de negocios o el balance general, que está limitado a 50 y 43 millones de euros respectivamente. Aquellas empresas que superen estas características, formarán parte del pequeño porcentaje de grandes empresas que existen en nuestro país.  

Ventajas de crear una Pyme

Las pequeñas y medianas empresas tienen una serie de ventajas que las grandes empresas no pueden disfrutar. Entre estas ventajas se encuentran:

  1. Facilita el control de la empresa. Cuanta más pequeña es la compañía más sencillo es organizar y controlar que todo salga según lo previsto. No es lo mismo gestionar una empresa con mil trabajadores que una empresa con cinco. En las empresas pequeñas, es más fácil saber lo que está ocurriendo en cada momento, comprender los problemas con los que se encuentran los trabajadores o conocer los resultados de la empresa.
  2. Permite un trato más personalizado a los clientes. Las pequeñas empresas se caracterizan por conseguir un trato más familiar, cordial y personalizado con sus clientes. Las pymes conocen a sus clientes de manera personal, saben cuáles son sus gustos, intereses y necesidades, por lo que les es más fácil diseñar estrategias personalizadas y satisfacer a sus clientes.
  3. Mayor facilidad para el cambio . La capacidad de reacción y de adaptación de las pymes es mucho mejor y más rápida que la de las grandes empresas. Cuanto más sencilla es la estructura de la empresa, mejor se gestionan los cambios. Además, en este tipo de organizaciones, es más fácil acatar decisiones, corregir errores y solucionar incidencias que cuando se trata de una empresa grande, donde hay que cumplir con una serie de protocolos que entorpecen y retrasan este tipo de acciones.
  1. Incrementa el compromiso de los trabajadores. En las empresas pequeñas y medianas, los vínculos y relaciones que se establecen entre los miembros de la empresa son más personales y cercanos. Este tipo de relaciones favorece que los trabajadores se sientan más vinculados y comprometidos con la empresa y que den lo mejor de sí mismo. Este compromiso se traduce en una mayor productividad y rendimiento por parte de los trabajadores.
  2. Se ofertan más ayudas y subvenciones. Una de las mayores dificultades a las que se enfrentan las pymes en España, está relacionada con la obtención de financiación para poner en marcha el proyecto o poder expandirse. Sin embargo, existen ayudas y subvenciones específicas, dirigidas sólo a este tipo de empresas, que pueden suponer una pequeña ayuda para emprender tu nuevo reto empresarial.