Plan General de Contabilidad: los efectos comerciales en cartera

efectos comerciales en cartera

Antes de abordar las operaciones contables que se realizan de los efectos comerciales en cartera, recordemos que un efecto comercial constituye un medio de pago aplazado documentado en una letra de cambio y que ésta, a su vez es un documento emitido por la empresa que especifica cuantía y vencimento de pago de una o varias facturas.

El Plan General de Contabilidad (PGC) contiene cuentas para el tratamiento de las letras de cambio y su descuento. De hecho, el descuento de efectos comerciales (recibos, pagarés o letras de cambio) es una de las operaciones más habituales de la financiación empresarial a corto plazo que consiste en la anticipación del nominal de los efectos comerciales mientras ella, por su parte, se encarga de gestionar el cobro.

Registro contable de los efectos comerciales en cartera

Volviendo a los asientos contables, a este respecto nos interesa saber que las diferentes cuentas que incluye el PGC se encuentran clasificadas por operaciones comerciales, ramificadas a su vez en diferentes cuentas de efectos, como las siguientes: 401. Proveedores , Efectos Comerciales a Pagar 410. Acreedores , Efectos Comerciales a Pagar 431. Clientes , Efectos Comerciales a cobrar 441. Deudores , Efectos Comerciales a cobrar En concreto, el PGC establece que los efectos descontados, los entregados en gestión de cobro y los impagados se incluirán en la cuenta (431). Asímismo, dentro de esa misma cuenta encontramos subcuentas que se utilizarán para hacer los apuntes contables de las letras de cambio, a saber: 4310. Efectos comerciales en cartera 4311. Efectos comerciales descontados 4312. Efectos comerciales en gestión de cobro 4315. Efectos comerciales impagados. Tras la emisión de la letra, el librado (el que vende), puede hacer tres cosas, y en función de ellas se hará una contabilización distinta:

  • Esperar su vencimiento para cobrarla.
  • Descontarla en el banco para cobrarla anticipadamente.
  • Llevarla al banco en gestión de cobro.

En el primero y tercer casos el emisor no cobra la letra al momento, pero tampoco tiene deuda, mientras que el descuento supone el pago de un porcentaje que se queda el banco (descuento) por adelantar el importe.  El traspaso es posible porque la letra de cambio se define como un título de crédito que contiene la orden de pagar una cantidad de dinero cuando ésta venza, ya sea con el beneficiario o con otra persona designada por éste en el mismo documento. Así, la persona que ha de recibir el importe de la letra puede ordenar que el pago se efectúe a otra persona distinta, en el caso de la entidad bancaria adelantando importe, previa deducción de intereses y comisiones bancarios. Además, si a su vencimiento el importe no es abonado, se cargará en nuestra cuenta más los gastos de devolución, sin impedimento de que la empresa luego decida intentar cobrarla judicialmente o negociar el cobro, es decir, cobrarla extrajudicialmente. A efectos contables, cuando la empresa negocia la letra, es decir, cuando los clientes acepten la letra, se registrará en la subcuenta (4310), con abono a la cuenta (430) Clientes. En caso de que la letra se envíe en gestión de cobro, ésta no se cargará en la cuenta (4310) sino en la (4312). Por su parte, el gasto que implica el descuento en el banco, es decir, que el banco se quede con un porcentaje de la letra de cambio por la operación de descuento comercial, nos obligará a registrarlo en la cuenta (665).