Modelos de gestión de la empresa familiar

Gestión de empresa

A la hora de elaborar el protocolo de la empresa familiar es importante definir el modelo de gestión. Aunque podemos encontrar numerosos tipos, podemos hablar de cinco grandes modelos de gestión: Capitán, Emperador, Equipo Familiar, Estructurado y Corporación.

Como sabes, en una empresa familiar hay muchas situaciones que pueden dar lugar a conflictos (formas diferentes de trabajar, distintas visiones del negocio, desiguales niveles de tolerancia al riesgo…). Elaborar y mantener un protocolo familiar, lo que supone escoger un modelo de gestión determinado, puede evitar tener que hacer esfuerzos extra en el futuro para solucionar problemas. Hoy te hablamos sobre los principales modelos de gestión en la empresa familiar.

 

Capitán

En primer lugar, queremos hablar del modelo Capitán, muy representativo de las pymes. Es importante tener en cuenta que el nivel de profesionalización en este tipo de empresas es bastante escaso, ya que suele tratarse de compañías pequeñas en las que el control se delega al líder, que es el fundador y el centro organizativo, operativo y directivo de la empresa. Además, es el único que toma las decisiones. Su edad media es de unos 28 años.

Emperador

El modelo Emperador es algo más complejo, ya que las empresas que se encuadran en este modelo de gestión son más grandes que las del modelo Capitán. Eso sí, la estructura suele estar poco desarrollada. En este caso, la voz del fundador sigue pesando mucho, aunque se produce un encuentro intergeneracional. De hecho, el accionariado está repartido entre dos generaciones. Para que este modelo de gestión tenga éxito, la segunda generación debe estar bien preparada.

Equipo Familiar

El modelo Equipo Familiar corresponde a las empresas de tamaño mediano que tienen un importante número de accionistas y una estructura más desarrollada que las anteriores. En este tipo de compañías la comunicación es bastante buena y el poder está repartido. Lo que se busca con este modelo es preservar el legado más allá de un líder. El problema es que el nivel de profesionalización puede perderse por culpa de la ausencia de un proceso de institucionalización.

Estructurado

También tenemos que hablar del modelo Familia Profesional o Estructurado. Se trata de empresas cuyo crecimiento no se debe a un líder competente, sino a una estructura familiar bien desarrollada. Lo normal es que haya unos 3 familiares en puestos de dirección y con un comportamiento muy profesional. Además, es importante tener en cuenta que suele tratarse de compañías formadas por un grupo de parientes que se asocian para desarrollar un negocio con intereses comunes. Se observan altos índices de profesionalización tanto en la gestión como en la estructura.

Corporación

Otro modelo de gestión a tener en cuenta es el modelo Corporación. Se caracteriza por su alto grado de desarrollo familiar y empresarial. En estos casos, la empresa se sale de la gestión y se sitúa en el lado de la propiedad. De hecho, la dirección general no tiene por qué estar en manos de la familia empresaria, que solo gobierna desde el consejo de administración. Mención aparte merece el modelo Grupo de Inversión Familiar, en el que el patrimonio está gestionado por la familia, que no es la responsable de la gestión de la empresa.