Modelo de factura comercial internacional

Modelo de factura comercial

La factura comercial internacional es un documento clave en el comercio exterior, quizá el más importante a la hora de realizar una operación exterior, ya sea de exportación o de importación. En él se incluye la información relativa a una venta internacional, como el concepto, la cantidad, importe, impuestos, condiciones de entrega y demás gastos que genere la venta de productos o servicios.

Además de datos puramente comercial o contable, este tipo de factura  forma parte de la declaración aduanera en origen y destino (necesario en operaciones no comunitarias) y contiene información relevante a efectos fiscales, pues mediante ella el importador declara ante la autoridad fiscal de su país aspectos esenciales, entre otros identifica el destinatario, el importe a abonarle y la forma de pago. A su vez, para el exportador supone la prueba documental de las ventas exteriores.

Requisitos de la factura comercial internacional

La factura comercial internacional la emite el exportador tras confirmar la operación de venta, en muchas ocasiones a partir de una factura proforma, variante de aquella, si bien no puede considerarse un documento contable sino de oferta o presupuesto, por lo que a menudo son un anticipo, y de hecho su uso fundamental son las operaciones internacionales. Los requisitos que hemos de cumplir a la hora de emitir la factura se recogen en el artículo 6 el Real Decreto 1496/2003, de 298 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, y se modifica el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido y en el Reglamento CEE 2454793. Así, como mínimo, una factura comercial internacional debe incluir los siguientes puntos:

  • Fecha de emisión y numeración.
  • Los datos del vendedor y comprador: nombres y direcciones comerciales.
  • Denominar la mercancía pactada y su cantidad, así como el precio unitario y total.
  • Especificar la divisa de forma clara.
  • Forma y condiciones de pago.
  • Términos de entrega (Incoterms).
  • La cuota tributaria.
  • Los tipos impositivos aplicables a las operaciones.

Aunque no existe un modelo universal de factura comercial internacional, suele tomarse como ejemplo el modelo del programa UneDocs de la ONU, si bien cada caso particular requiere su correspondiente adaptación. Por ejemplo, si se precisa más espacio para incluir toda la información necesaria, podemos crear un packing list y adjuntarlo a la factura o, en caso de que enviarse contenedores completos, detallaremos en la factura el número de contenedor, así como sus características, como la mercancía cargada en cada uno de ellos y su peso. Mientras la firma y el sello son optativos, sí es importante mencionar las instrucciones del cliente o documentación requerida por el país de destino, como certificados o licencias.  Y también es recomendable hacer referencia a la factura proforma, en caso de haberla, el origen de la mercancía, el medio de transporte, así como el NIF o equivalente en la zona euro para el pago del IVA. Por último, con respecto a los Incoterms tengamos presente que la transmisión de propiedad no se realiza a través de ellos sino mediante el contrato de compraventa, independiente de aquellos, aunque se utilicen de forma conjunta.