La receta del éxito para la sucesión en la empresa familiar

Sucesion en empresas familiares

Los expertos coinciden en que la sucesión empresarial suele gestionarse mal, entre otras razones porque no se realizan las premisas fundamentales para que la cesión sea un éxito. Su cumplimiento, por lo tanto, es condición indispensable para que el proceso de sucesión se desarrolle convenientemente y, de este modo, el futuro de la empresa no acabe en manos del azar y la improvisación. Existe acuerdo en que hay una serie de requisitos generales que llevan a una sucesión exitosa, si bien su cumplimiento exige un conjunto de actuaciones que desarrollen el plan de acción, que siempre deberá adaptarse a las características y circunstancias de cada empresa. Las resumimos en tres grandes grupos:

  • Anticiparse: no dilatarse para que la sucesión se produzca tras cumplirse sus distintas etapas.
  • Planificar: establecer un plan a largo plazo, un proceso flexible que exige cumplir una serie de fases.
  • Preparar al sucesor: el sucesor ha de conocer el negocio, estar preparado y motivado.

Todo ello se resume en la implementación de un sólido plan de sucesión que, lejos de crear tensiones, dé confianza a todos los miembros de la familia y de la empresa. Se trata de un asunto capital, pues la sucesión en empresas familiares es uno de los grandes problemas que amenaza la supervivencia de las pymes. Así, sobrevivir más de tres generaciones dependerá en buena medida de un plan estratégico a largo plazo en el que se incluya un cuidadoso plan de sucesión a partir del que poder gestionar el proceso de cesión a una nueva generación o, si fuera conveniente, se delegase la gerencia a un profesional externo.

¿Hay recetas de éxito?

La casuística es poco amiga de consejos generales, por lo que no podemos esperar recetas que garanticen el éxito. Máxime cuando, además, estamos hablando de relaciones entre personas, sumadas a una suma de factores que configuran la realidad empresarial, en constante cambio. Sin embargo, existen consejos y claves orientativas que ayudan sobremanera a que la sucesión llegue a buen puerto. Tenerlos presentes, haciendo una interpretación inteligente para su adaptación a los distintos escenarios que nos encontremos será una manera de confeccionar nuestra propia receta del éxito.

Claves para una buena sucesión

Las claves que pueden servirnos a la hora de afrontar la sucesión abordan problemas que surgen habitualmente en los distintos subsistemas que conviven en todo negocio familiar: la familia, la organización y la propiedad. Según la "Guía 50 respuestas a 49 dudas sobre la sucesión", de Modest Guinjoan y Modep Maria Llaurador, no hay recetas fiables al cien por cien, pero sí elaboran un decálogo que evite cometer errores, como una sucesión que acabe costando la pérdida de competitividad de la empresa por disputas internas o decisiones erróneas y costosas que lleven el proyecto al fracaso:

  1. Hacer un buen plan de sucesión.
  2. Analizar la empresa, la familia y el entorno.
  3. Poner el plan por escrito.
  4. Ser paciente y flexible, es un plan a largo plazo.
  5. Pensar en uno mismo y en la empresa.
  6. Ilusionar a la familia, aunque surjan tensiones.
  7. Elegir al sucesor con la cabeza y profesionalmente.
  8. Ayudar al sucesor y también dejar que encuentre su propio camino.
  9. Contar con directivos y empleados durante el proceso.
  10. Si algo no funciona, estar abierto a alternativas.

Por su parte, encontramos más consejos generales en el trabajo "Estrategias para una sucesión exitosa en la empresa familiar", de Mayra García, donde se enumeran hasta 7 estrategias que han sido útiles a muchas empresas familiares para preparar con éxito el momento crítico de la sucesión:

  1. Crear un Consejo Familiar para facilitar el proceso.
  2. Selección analítica del sucesor, centrada en la capacidad.
  3. Contar con ayuda psicológica como apoyo para realizar el plan.
  4. Formar una Sociedad de Negocios como facilitador de continuidad.
  5. Retiro parcial para lograr una sucesión paulatina.
  6. Manejo adecuado de las compensaciones, según principios equitativos.
  7. Estructura de comunicación abierta para dirimir posibles conflictos.

Por último, García apunta que los planes de sucesión son un trabajo conjunto, que "requieren de la colaboración de los miembros de la familia, los miembros del negocio y los dueños de la empresa", precisándose de una "sinergia entre estos tres grupos" para el logro de los objetivos.

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 Fuente imagen: Ddpavumba / FreeDigitalPhotos.net