La información, clave para tomar decisiones importantes

Informacion y toma de decisiones

Una de las principales funciones y obligaciones que tienes como gerente de tu negocio es tomar decisiones. Casi a todas horas tienes que tomar alguna decisión: tienes que elegir a tus colaboradores y a tus proveedores; decidir qué estrategia vas a poner en práctica, seleccionar las herramientas a utilizar o determinar cómo vas financiar tu negocio o en qué vas a invertir tus ganancias, entre otras muchas cosas.

Sin embargo, la tarea de decidir no siempre es fácil, en especial cuando la decisión es importante y sus consecuencias pueden acarrear serias consecuencias para tu negocio.

Aun así, tarde o temprano deberás tomar una decisión sobre qué hacer y cómo hacerlo. Cuanta más información obtengas al respecto, más fácil te será elegir la opción más acertada.

Hoy día, más que nunca, la información es poder. Si sabes cómo obtener información veraz y fiable tus probabilidades de éxito aumentarán considerablemente.

No obstante, debes tener cuidado. Vivimos en una sociedad con exceso de información. Por eso, debes saber diferenciar la información relevante del resto y utilizar aquellas herramientas que te ayuden a discriminar y extraer información realmente valiosa para tu objetivo.

Además del Big Data, existen otras muchas herramientas software que puedes utilizar para obtener datos fiables sobre tu empresa. Datos que te servirán de base para tomar decisiones acertadas. Algunas de estas herramientas serían los programas ERP, que incluyen módulos y funcionalidades diversas y te permiten acceder a toda la información de tu empresa desde una misma plataforma.

 

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Tengo la información ¿Cómo me ayuda a tomar la decisión?

El primer paso para tomar una decisión importante y correcta es obtener la información necesaria a través de todos los medios posibles. Sin embargo, una vez recopilada la información, ¿qué debes hacer con ella?:

  1. Analiza y selecciona la información relevante. Quizá mucha de la información obtenida no te sirva para mucho, por lo que lo primero que debes hacer es descarta aquellos datos que no son realmente necesarios para que puedas tomar tu decisión. Si estás buscando una nueva estrategia de marketing, te interesará conocer todo sobre los hábitos de consumo de tus clientes, como cuáles son sus productos preferidos. Sin embargo, la información sobre tus proveedores poco te interesará en este caso.
  2. Valora tus opciones. Ya tienes en tus manos los datos necesarios para analizar qué opciones tienes. Si tus clientes muestran mucho interés por los bonos descuentos o por las promociones especiales, están deberían estar entre tus opciones principales, aunque luego propongas otras.
  3. Evalúa los efectos de cada opción. Es una fase esencial de la que nunca te debes olvidar. Se trata de reflexionar sobre qué consecuencias, tanto positivas como negativas puede tener cada una de las opciones. En función de las consecuencias, deberás valorara qué opciones son las más adecuadas o si, por el contrario, te merece la pena arriesgarte. En este último caso, en especial, conviene diseñar alternativas y soluciones creativas para minimizar los riesgos. Siguiendo el ejemplo anterior, tendrías que analizar el gasto que supone cada una de las estrategias, qué porcentaje de éxito se suele tener, si otras empresas lo han intentado y han fracaso, o cómo actuar en caso de que los resultados no sean los esperados.
  4. Toma la decisión y ponla en práctica. Una vez que has valorado todas las opciones y has ido descartando aquellas menos factibles o beneficiosas, llega el momento de tomar la decisión y ejecutarla. Una vez desarrollada la estrategia, en este caso, deberías analizar y recoger los resultados en diversos documentos, para poder acceder a esta información siempre que sea necesario.

 

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