La empresa familiar mira al futuro

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Las empresas familiares se enfrentan a una transformación radical. Así lo indica el Barómetro Europeo de Empresas Familiares publicado recientemente. En él se identifican las oportunidades y desafíos a los que se enfrentan las empresas de este tipo tanto a corto como a medio y largo plazo.

Optimismo en choque con la realidad

Aunque la visión hacia el futuro es positiva  - el 80% de las empresas familiares espera crecer en los próximos seis meses – la realidad es que en el periodo anterior solo el 26% ha aumentado facturación y el 25% ha crecido en el número de empleados de su plantilla.  

Las preocupaciones

Los empresarios familiares españoles coinciden en las siguientes preocupaciones:

  • Disminución de la facturación, debido al descenso en el volumen de ventas.
  • Disminución de la rentabilidad, ante la necesidad de bajar los precios para mantener los mismos niveles de ventas. La competencia crece porque el mercado disminuye y tiene menos poder adquisitivo, lo que enfrenta a los empresarios familiares a la decisión de tener que perder margen en cada venta.
  • Aspectos económicos, centrados en dos ámbitos, por un lado el acceso a crédito limitado, lo que impide financiar inversiones para ganar en competitividad, y por otro lado, la subida de tipos impositivos, lo que lastra la rentabilidad.

Próximos movimientos estratégicos

Ante este panorama, según el Barómetro Europeo de Empresas Familiares las empresas familiares optarán por dos estrategias principales:

  • Invertir para diversificar los productos, intentando captar nuevos nichos de mercado que antes no se habían explorado.
  • Internacionalizar los servicios o productos, para encontrar esos nichos de mercado en el extranjero.

La internacionalización es la clave

Una cuestión de hecho que sí es cierta es que en los planes actuales y futuros de los negocios familiares se encuentra la internacionalización de sus productos y servicios. Así, en cuanto a la actividad que tienen en el extranjero, solo en un 5% ha disminuido. En el resto de los casos o bien se ha mantenido (36%) o ha aumentado (59%). Esta estadística es la respuesta a un mercado interno que no termina de despegar y a la necesidad de buscar nuevas vías y estrategias para mantener el ritmo de crecimiento. Los ojos están puestos principalmente en Sudamérica, por cercanía cultural y lingüística, y Europa, por cuestiones de proximidad geográfica y de mayor facilidad en la circulación de productos.  

 

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