IRPF 2015: Claves para entender la reforma fiscal

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La  reforma fiscal aprobada por el gobierno ha modificado el panorama tributario de forma sustancial, con grandes novedades, como la reducción de tramos y tipos en el IRPF, impuesto que subió al comienzo de la legislatura, o la rebaja del tipo de Sociedades del 30 al 25 por ciento para las grandes empresas, mientras las pymes mantienen el 25 por ciento.

La reducción del IRPF y del impuesto de sociedades como tipo único para todas las empresas, en efecto, son las principales cambios que trae la reforma, en vigor desde el 1 de enero del 2015, con la que se busca impulsar el crecimiento económico, el consumo y el empleo. En el IVA se han producido ligeras modificaciones, con una subida que afecta a los productos sanitarios, del 10% al 21%, excepto en aquellos que ayuden a tratar deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales. Por otra parte, las exportaciones de productos o servicios digitales a la UE deben satisfacer el IVA en el país de destino, en lugar de pagar el IVA del país de origen.  

Cómo afecta la reforma fiscal al IRPF

La reducción global del IRPF es la medida estrella de la reforma, en vigor desde el 1 de enero del 2015, y su impacto se dejará sentir en un sinfín de aspectos. Entre otras, hay novedades en los rendimientos del capital inmobiliario, en las actividades económicas, las ganancias y pérdidas patrimoniales, los rendimientos del trabajo, las exenciones, retenciones, en los mínimos personales y familiares o, por ejemplo, en deducciones, como consecuencia de la entrada en vigor de la Ley 26/2014, de 27 de noviembre modifica la normativa que regula el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La nueva reforma del IRPF se reflejará en la factura fiscal de las empresas con sus menos deducciones y gravámenes, pero su campo de actuación es mucho más amplio. La norma tiene una compleja casuística que afectará a las familias, inversores, grandes empresas, pymes y autónomos. A continuación, vemos sus principales medidas, con especial al enfoque a la actividad empresarial:

  • Reducción de tramos: Se rebaja la escala de gravamen (los tramos se reducen de siete a cinco) y aumentan los mínimos personales y familiares. El tipo mínimo pasa del 24,75 al 20 por ciento, en 2015, y al 19 por ciento, en 2016, y el tipo máximo  de gravamen del 52 al 47 por ciento, en 2015, y al 45 por ciento, en 2016. El mínimo exento de tributar pasa de los 5.151 euros anteriores a los 5.550 euros actuales.
  • Trabajadores por cuenta ajena: Las rentas de trabajo aumentarán su cuantía con la nueva reforma del IRPF. Como consecuencia de la aplicación de una menor retención a cuenta del impuesto que se declarará en junio de 2016, las nóminas aumentarán de media entre 350 y 400 euros al año, lo que supondrá un alivio para las familias de unos 30 euros al mes de media.
  • Retenciones de los autónomos: Las retenciones por IRPF que habrán de aplicar los trabajadores por cuenta propia en las facturas se reduce con carácter general, del 21% al 19% y al 18% en 2016, si bien los autónomos de rentas bajas mantienen la retención del 15 por ciento, siempre que facturen 15.000 euros anuales o menos. Por último, la retención de IRPF para los nuevos autónomos en actividades profesionales es del 9 por ciento el año que se dan de alta y los dos siguientes.

Impuesto sobre sociedades y otros cambios claves

La reforma incorpora otras novedades, y algunas de ellas suponen importantes cambios en la factura fiscal de las empresas. Además de lo señalado, sus aspectos más significativos son los siguientes:

  • Impuesto sobre sociedades: Se reduce el tipo nominal del 30 al 25 por ciento, aplicado en dos fases, con un 28 por ciento en 2015 y un 25 por ciento en 2016. Una medida que no afecta a las pymes (empresas que facturan menos de 10 millones de euros anuales) para los primeros 300.000 euros de beneficio, y también se mantiene el 15 por ciento para las empresas de nueva creación.
  • Medidas compensatorias, las reservas de nivelación de capitalización: Combinadas, estas dos medidas pueden hacer bajar el tipo real de tributación del 2 al 20,25% . Por un lado, la reserva de nivelación permite a las pymes guardar (no tributar) hasta un 10 por ciento de los beneficios (con un límite de un millón de euros) para compensar posibles pérdidas en los siguientes cinco años, mientras la reserva de capitalización permite a la empresa no tributar por el 10 por ciento de sus beneficios cuando estas cantidades se destinen a las reservas, que no necesitan ser reinvertidas.
  • Nuevos umbrales en el sistema de módulos:  Se mantiene la reducción general en el rendimiento neto (5%) y también los módulos de IRPF e IVA en el régimen de estimación objetiva (módulos), con una redución del umbral para poder tributar por este sistema. El umbral de exclusión pasa de los 450.000 euros de ingresos y 300.000 de gastos a un máximo de 150.000 euros por cada uno de los conceptos.
  • Prestación por cese de actividad en autónomos: Se flexibilizan los requisitos para acceder al paro de los autónomos. Con la reforma, acreditar el cese de actividad requiere alegar un 10 por ciento de pérdidas anuales, frente a las condiciones anteriores, que exigían un 30 por ciento de los ingresos en un año completo o superiores al 20 por ciento en dos años consecutivos y completos. En el caso de los los autónomos que cotizan por el sistema de módulos sólo deberán justificar un 10 por ciento de pérdidas contables para poder acceder a la prestación.
  • Retirada de incentivos fiscales: Desaparecen las deducciones por reinversiones medioambientales y por reinversión de beneficios extraordinarios, así como la deducción del 20 por ciento por contratación de un nuevo empleado. También se limitan las de atenciones a los clientes y se modifica el máximo en la deducción por I+D+i, de tres a cinco millones para inversiones de más de un 10 por ciento.
  • Tributación de la indemnización por despido: La entrega de acciones gratuitas a los trabajadores como indemnización por despido dejará de ser una exención aplicable, pero solo tributarán las indemnizaciones que superen los 180.000 euros