"Howie" será el heredero de Warren Buffet

Warren Buffet

Es la cuarta persona más rica del mundo, según la revista Forbes, y el ejecutivo estadounidense que más ganancias cosechó en 2013. Pero, además de multimillonario y gurú de las finanzas, el octogenario inversor Warren Buffett es un hombre preocupado por el futuro de su empresa familiar, un negocio que es un gigante valorado en 300.000 millones de dólares. Ha pasado casi medio siglo desde que, en la década de los sesenta, se convirtiera en el mayor accionista de una entonces pequeña compañía textil de Omaha llamada Berkshire Hathaway, a cuyo alrededor unificó todos sus negocios. Sus inicios no fueron fáciles, pero un gran olfato y su particular modo de aplicar la fórmula del value investing de la mano de Benajmin Grahan se impusieron, marcándole el camino hacia el que hoy es un gran emporio. Ahora, dada su edad y su tratamiento contra un cáncer de próstata, el tema de su sucesión es una de las mayores preocupaciones de los accionistas, que esperan de él la misma fiabilidad que ha demostrado hasta ahora. Fiel a su estilo, también en esto Warren se ha mostrado conservador. Delegar el negocio a los hijos ha sido su opción. Siempre supo dónde y cómo invertir, concediendo una gran importancia a los factores intangibles, como el equipo directivo y la marca. En este caso, mutatis mutandis, la elección parece obedecer a todas estas premisas. Todo apunta a que será su primogénito, de 59 años, quien le relevará en calidad de presidente no ejecutivo en la junta directiva de Berkshire Hathaway. 

Todo queda en casa

La creciente atención ha disparado los rumores de que la decisión es definitiva, sobre todo tras la reciente celebración de la asamblea anual de Berkshire Hathaway en Omaha. Incluso el Wall Street Journal se ha atrevido a poner nombre y apellidos al sucesor del legendario Warren Buffet: Howard Graham Buffett, de 59 años. Sin embargo, no estará sólo ante el peligro. Compartirá responsabilidades con otros directivos que también estrenarán cargo. Dos de ellos ya han sido contratados como gestores de inversión: Ted Weschler y Todd Combs, y resta la gran incógnita: la identidad de un presidente ejecutivo, cuyo nombre no se ha divulgado. Por lo tanto Howard no se involucrará en las operaciones del holding y sus más de 70 empresas subsidiarias. El cometido de "Howie", como lo llama su padre, será cuidar de la cultura y valores. De confirmarse el nombramiento, Howard Buffett se vería ante un nuevo reto. Más agricultor y filántropo que inversionista, aunque ha formado parte de la junta de varias empresas, su perfil ha despertado una lógica inquietud entre los accionistas, que se debaten entre la incertidumbre que despierta su inexperiencia y su plena confianza en el ojo estratégico del supermagnate. Por otro lado, cuesta pensar que Warren pudiera poner en riesgo el trabajo de toda una vida.

Una apuesta por la continuidad

Quienes conocen a Howard afirman que, en lo sustancial, se parece a su progenitor. Lo definen como una persona franca, decidida, con mucho sentido común, entregado a las causas solidarias, algo que también le une a su padre, un depredador de las finanzas con grandes gestos altruistas, hasta el punto de haber donado el 85 por ciento de su patrimonio a la caridad. Sólo resta saber si, como aquel, también juega para ganar. El mismo Howard dice saber qué espera su padre de él: "Entiendo exactamente lo que mi padre quiere que haga conceptualmente, y ciertamente puedo hacerlo". Básicamente, su función será apoyar al presidente ejecutivo y vigilar posibles demandes de los altos ejecutivos. Con su nombramiento, Howard G. Buffett se convertiría en la tercera generación de una saga de inversores que inició Howard Homan Buffett, su abuelo, fundador de Buffett-Falk & Co en la década de los 30.

 

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Fuente imagen: SevaCall, vía Wikimedia Commons