¿Hacer un MBA contribuye a la promoción interna en tu empresa?

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Los Másters en Administración y Dirección de Empresas han estado tradicionalmente dirigidos a profesionales cualificados del sector, gerentes o altos directivos que tienen como objetivo la ampliación de sus conocimientos en la materia y la actualización de métodos, estrategias y modelos de dirección.

Por lo general, las titulaciones de este tipo suelen potenciar el perfil de las personas en el terreno laboral, convirtiéndose en un innegable valor añadido para el currículum y la trayectoria de cualquier profesional del sector de los negocios. Sin embargo, un MBA no sólo beneficia a quienes están en proceso de especialización o relanzamiento de su perfil profesional. También es una valiosa herramienta para todos aquellos que, estando vinculados a una empresa, aspiran a mejorar su papel dentro de la misma y aumentar su nivel de incidencia. Cada vez son más los interesados en formarse en este tipo de contenidos, sean o no altos directivos, gerentes o administradores con experiencia. De hecho, en la actualidad se aprecia un interés creciente entre emprendedores y profesionales del área con grados medios o técnicos. Es decir, ya no es indispensable ocupar un alto cargo en la pirámide corporativa para acceder a este tipo de programas. Obtener el título de Máster en Administración de Empresas puede servir para que los miembros de una organización apliquen el concepto de promoción interna, que no es otra cosa que la posibilidad de escalar en el organigrama.  

El papel del MBA y la promoción interna

La promoción interna es un recurso empleado por muchas empresas en la actualidad, sobre todo aquellas que han sentido de manera especial la situación de recesión. Antes que abrir convocatorias para una selección externa, estas compañías han encontrado en la promoción interna una vía para la retención del talento. Pero esto supone nuevos retos para el personal de Recursos Humanos de las empresas. Por ejemplo, fijar criterios de cualificación o de análisis de rendimiento al contemplar el traslado de un trabajador de un área a otra. El error más común se presenta cuando a un miembro de la organización, que rinde de manera excepcional en sus labores, se le asignan nuevas responsabilidades para las que no está preparado o en las que no se adapta con facilidad. Un MBA, como garantía de cualificación y experiencia directiva, puede ser un factor de gran contribución en estos escenarios. Sus principales aportes en este sentido son:

1. Tareas especializadas:

Un MBA puede ayudar a que los integrantes de una organización apliquen los conocimientos que han adquirido en sus ciclos de aprendizaje y se especialicen, por ejemplo, en un área o departamento concreto. Esta especialización también es una forma de promoción interna.

2. Aumento de sueldos:

Al mismo tiempo que se asumen responsabilidades       de mayor nivel, las personas con un MBA aumentan sus beneficios económicos. La promoción interna no es sólo un tema jerárquico; también es de remuneración y motivación.

3. Nuevas competencias:

Sobre todo cuando el MBA se realiza de manera simultánea al trabajo en una empresa, los profesionales pueden adquirir nuevas competencias dentro de su ciclo formativo y aplicarlas de primera mano en el terreno laboral. Esto también puede ser un factor a tener en cuenta en el momento de iniciar un proceso de selección por parte del departamento de Recursos Humanos.