Factores clave de éxito: lo que no hay que olvidar

14. Factores clave

Una vez que se entiende como clara la necesidad de exportar, comienza una aventura  muy ambiciosa, compleja y de larga duración, en la que la propia empresa familiar sufrirá una transformación profunda, necesaria para acometer este tipo de proyectos.

Por eso, durante el camino es importante no olvidar ciertas máximas que es imprescindible considerar, ya que tarde o temprano aparecerán en el transcurso del proceso de apertura hacia el mercado global:

  • Mantener la cohesión familiar: surgirán conflictos, algunos de ellos de difícil solución, pero será clave mantener los vínculos familiares especialmente estrechos y buscar soluciones de beneficio para todos. Una de las mayores ventajas competitivas de las empresas familiares en su internacionalización frente a otro tipo de empresas, es precisamente este, la fortaleza de sus valores y del compromiso a largo plazo de todos los miembros de la familia.
  • Buscar ayuda: un proyecto de internacionalización requiere de un gran aprovisionamiento de recursos, no solo económicos, sino de conocimiento. Por ello conviene asesorarse muy bien y acudir a las instituciones existentes, que pueden proveer de información, formación y financiación a los empresarios en el ámbito del comercio exterior.
  • Prepararse para no obtener resultados inmediatos: la apertura a un nuevo mercado no es labor de un día, ni de un mes, incluso tampoco de un año. Se trata de un proceso de largo recorrido, en el que en muchas ocasiones se entra en fases de aparente estancamiento o falta de resultados. Hay que conocer el nuevo mercado, a los competidores y proveedores, la regulación existente en el país de destino, las posibilidades. Hay que tener tiempo para poner distintas acciones en marcha, equivocarse y rectificar hasta dar con la estrategia de éxito.
  • Elegir la modalidad adecuada para la entrada en el nuevo mercado. Puede producirse a través de la venta directa, redes de distribución propias o externas, una asociación empresarial, a través de la cooperación con un socio local o mediante el establecimiento de una filial. Todas estas formas y muchas más son posibles, lo que será necesario es entender cuál es la más ventajosa en términos de coste-beneficio.
  • Conocer todos los aspectos jurídicos que afectarán al proyecto: desde los condicionantes financieros y mercantiles hasta los aspectos tributarios, administrativos y laborales, cada sector, cada actividad de negocio, requiere de regulaciones y permisos diferentes y tiene cargas tributarias distintas. Tenerlos claro permitirá estimar de antemano la viabilidad del negocio y evitará cometer errores irreversibles.

  Fuente imagen: Flickr / Kate Ter Haar