Exportación en la Empresa Familiar ¿Por dónde empiezo?

10. Quiero internacionalizar

Si tienes claro que tu camino empresarial está en la apertura a nuevos mercados y has analizado dónde está el potencial, es hora de pasar a la acción. Tendrás una lista con varios países candidatos a tu aventura, pero ahora te faltará reunir no solo el valor, sino los recursos suficientes para llegar con una estrategia sólida. En este sentido, el proyecto hacia la internacionalización de tu empresa familiar deberá contemplar varios tipos de recursos:

    • Recursos de conocimiento: formación de la dirección de la empresa familiar en cuanto a qué supone un proceso internacionalizador, cuáles son las dinámicas para operar en el extranjero y cuáles son las habilidades necesarias para hacerlo con éxito. El propio proyecto de internacionalización supondrá un aprendizaje para los miembros de la familia más implicados en él. Sin embargo, cuanto más preparados lleguen, en mejores condiciones se encontrarán para tomar las decisiones adecuadas.
    • Recursos estratégicos, que implican conocer el mercado de destino lo suficiente como para crear una ventaja competitiva respecto de las empresas locales en el país hacia el que se quiere exportar. Si esta ventaja se puede explotar en la distancia, la opción de exportación será suficiente. De lo contrario habrá que plantearse un desembarco completo de las oficinas comerciales y/o los medios de producción en el país de destino.

  • Recursos organizativos: consisten en establecer internamente controles formales. estructuras claras y abrir el proceso de tomas de decisiones. Es buena idea contar con nuevos socios en la dirección que, aunque no pertenecen a la familia, poseen experiencia previa en procesos similares es una forma de comenzar el proyecto con menores incertidumbres. Lo complicado es encontrarlos y atraerlos, pues siempre se situarán en desventaja con respecto a los miembros de la familia en lo que se refiere a sus posibilidades de desarrollo profesional. Por otro lado, aunque suponga una pérdida de cierto control o de independencia, se trata de un paso necesario en toda estrategia de internacionalización. El riesgo que se debe asumir es que las decisiones financieras poco acertadas y tomadas por otros afectarán directamente al patrimonio familiar.  Sin embargo, las posibilidades de crecimiento dependerán de los recursos generados.
  • Recursos humanos: un capital humano, un equipo de personas, preparadas para llevar a cabo la estrategia empresarial de internacionalización.
  • Recursos logísticos y tecnológicos: las herramientas necesarias para que los empleados puedan poner en marcha la tarea de internacionalización en las mejores condiciones. Hoy en día, capital humano y recursos tecnológicos son los dos elementos que producen una marca más significativa en el éxito o fracaso de un proyecto de internacionalización.
  • Recursos económicos: para poder proveer todo lo anterior, es necesaria una dotación de capital, que variará en función de la naturaleza del negocio y de la estrategia a seguir. No cuesta lo mismo mantener agentes comerciales en el extranjero que una filial con una réplica de la infraestructura de la empresa madre. El coste varía en función de si se contrata personal local o expatriado. Todas las opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes, todas impactan de manera distinta en la cuenta de resultados final.

 

Fuente imagen: Flickr / GOBVA