¿Eres emprendedor? Amplía tu formación estudiando un MBA

Estudiando-un-MBA Los MBA han dejado de ser programas académicos dirigidos sólo a profesionales de los negocios o altos directivos. Ante la variedad de enfoques y de escuelas de negocios que los imparten, en la actualidad es una formación a la que muchos no dudan en acceder para mejorar su cualificación en gestión y administración.

Esa lista la encabezan los emprendedores. Para aquellos que están ad portas de poner en marcha su propio negocio, es fundamental adquirir herramientas y estrategias que les ayuden a enfrentarse a la labor directiva. La necesidad de un MBA se hace todavía más necesaria si son emprendedores con poca experiencia en este campo o que, incluso, no cuentan con antecedentes de dirección de negocios. Para ellos es más que un complemento; es casi un requisito. Aunque estos programas formativos suponen cierta inversión, un buen número de los que se matriculan en ellos logran sacar adelante sus proyectos de negocio y recuperan la inversión inicial en un período promedio de 2 ó 3 años. Tener un MBA ya no es tanto una cuestión de prestigio o rango. Lo principal, ahora, es que se trata de una necesidad real.  

 

Principales aportes de un MBA para emprendedores

Como decíamos, el MBA enfocado específicamente en la labor emprendedora supone una ventaja directiva. Las diversas competencias que proporciona a los profesionales pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Competitividad:

Un emprendedor que estudie un MBA aprende, en primer término, las estrategias para saber competir. Pero esto no significa rivalizar con el otro por los precios y el mercado. Es, ante todo, saber ocupar un espacio dentro de ese mercado y aprender a diferenciarse de la competencia en función de tres elementos:

- El valor agregado de la empresa.

- Los beneficios que dan identidad al producto.

- La capacidad para la innovación.

  • Estructura de negocio:

Pero incluso en un nivel más esencial, el MBA aporta herramientas para elaborar adecuadamente un plan de negocio. En este sentido, los programas formativos son una buena opción a la hora de evitar errores de gestión y direccionar las decisiones en torno al producto, el público objetivo, el área de influencia, la distribución, la promoción y la estrategia comercial.

  • Liderazgo:

No existe emprendimiento sin liderazgo. Sacar adelante un proyecto de empresa requiere de una actitud constante para gestionar recursos, personas, presupuestos y otras variables ligadas a la administración de un negocio. Liderar es empoderarse, proyectarse y asumir riesgos de diversa naturaleza. Es, a la vez, saber adaptarse a las circunstancias. Algunos enfoques de liderazgo son:

- El liderazgo como motor de la labor emprendedora.

- Liderazgo situacional: cada momento requiere unas soluciones específicas.

- El liderazgo y la motivación personal.

  • Habilidades sociales:

El emprendedor debe entender que su idea de negocio está inmersa en un entorno y que, en ese sentido, debe desarrollar habilidades para acercarse a él. Un MBA le proporciona nociones de gestión del talento, negociación, dirección de equipos de trabajo o inteligencia emocional, entre otros.

  • Estrategias efectivas:

Muchos emprendedores siguen empeñados en aplicar recetas que hace tiempo han dejado de ser eficaces. El MBA también supone una oportunidad para actualizarse en las nuevas técnicas de marketing masivo, sobre todo aquellas que se apoyan en herramientas tecnológicas como redes sociales o plataformas digitales.