Empresas familiares y no familiares en el extranjero ¿qué las diferencia?

Empresas familiares y no familiares en el extranjero

No son muchos los estudios acerca de la internacionalización de las empresas familiares, y menos aún los que establecen comparación entre las que lo son y las que no lo son. Este pequeño agujero negro dentro de la investigación ha sido cubierto por un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Alicante que analiza justamente este aspecto del proceso de expansión y crecimiento de las empresas familiares.

En el post recogemos la información de este estudio partiendo de la revisión teórica de los procesos de internacionalización para llegar a la comparación en este aspecto con las empresas no familiares.

Crecimiento empresarial y nuevas salidas

Es necesario tener en cuenta que la necesidad de crecimiento de muchas empresas, que sino fracasarían en su desempeño; unido al creciente proceso de globalización económica y social, supone un motor de búsqueda de nuevas salidas, nuevos procesos de crecimiento dirigidos a la supervivencia. En este sentido, los investigadores son conscientes de la dificultad de la empresa familiar para crecer, lo que les lleva a un callejón sin salida ante la “madurez de los mercados, el crecimiento de la competencia y la tecnología cambiante”. La dificultad de extenderse a mercados internacionales dentro de la empresa familiar se ha venido explicando por la rigidez que han manifestado a la hora de iniciar procesos de exportación o internalización, siempre en principio más lentas que las empresas no familiares. También debido a un “inadecuado nivel de tecnología”.

Conclusiones del estudio comparativo

Del estudio comparativo entre ambos tipos de empresas (se analizan los datos de la muestra obtenida) se desprenden las siguientes conclusiones:

    • Número de empresas. La empresa familiar representa en el extranjero un 66% frente al 48% de las no familiares.
    • No se observa diferencia en el parámetro de compromiso internacional de ambos grupos, ambas rondan un porcentaje de un 25%.
    • Las capacidades tecnológicas de ambos tipos se mantienen en el mismo porcentaje, por lo que no se aprecia esa supuesta “rigidez ante la internacionalización” de las empresas familiares.
    • Se aprecia un mayor tamaño (mayor número de trabajadores) solo en el ámbito de la mediana empresa, donde las no familiares doblan a las familiares. Sin embargo, en el caso de las microempresas, las familiares triplican a las no familiares.
    • La pequeña empresa familiar o aquellas que tienen más de 250 trabajadores exportan más que las no familiares.
    • La distribución por sectores nos indica que el de la construcción y servicios el porcentaje apenas varía en ambos tipos. En cuanto al sector primario tienen presencia superior las no familiares, sin embargo en el sector de la manufactura y el del comercio las empresas familiares se sitúan por encima.