¿El despido disciplinario por hurto impide cobrar el paro?

despido disciplinario por hurto

Cuando un contrato finaliza por acusación de hurto mediante un despido disciplinario, se entiende que la empresa considera que el trabajador ha cometido una falta grave de manera intencionada en su puesto de trabajo y que, además, ésta repercute de forma negativa en la empresa, según establece la normativa vigente.

Sin embargo, es muy distinto creer que se ha sustraido un dinero o un material que poder probarlo. De este modo, para que el despido disciplinario se considere procedente ante los tribunales, el juez ha de concluir que existen pruebas suficientes que demuestran que el trabajador es culpable, así como la gravedad de los hechos. En caso de que la sentencia determine su procedencia, el hurto se reconocería como motivo para extinguir el contrato. En otro caso, el despido se considerará improcedente, con lo que el empresario debe optar por indemnizarle o readmitirlo. Tengamos en cuenta que en los procedimientos de despido se invierte la carga de la prueba, por lo que la empresa deberá demostrar la comisión de la falta. Además, recordemos que el despido disciplinario exige una serie de formalismos que pueden llegar a ser determinantes en caso de demanda.

Los despidos disciplinarios permiten cobrar el paro

Es así que, en función de la sentencia, el trabajador puede tener derecho a indemnización o no, sin que ello interfiera en su posible derecho a prestación por desempleo como trabajador que se ha quedado sin trabajo a consecuencia de un despido, sea del tipo que sea. Esta es la razón por la que cuando se recibe un despido disciplinario el trabajador en ningún caso debe firmar una baja voluntaria, y tampoco es recomendable firmar como conforme si pretende conservar su derecho a cobrar el paro. Al margen de todo ello, cuando un trabajador recibe una carta de despido, sea o no disciplinario y una u otra la causa alegada, si se ha cotizado lo suficiente se tendrá derecho a la prestación por desempleo. Una circunstancia independiente de que decida ir a juicio para que se dilucide su procedencia o improcedencia. Y, por supuesto, en éstos también hemos de distinguir entre un procedimiento civil o penal en el que medie denuncia y el laboral, pues cada uno sigue sus cauces. En suma, siempre que la extinción del contrato laboral se produzca a instancias de la empresa se tendrá derecho al cobro de la prestación por desempleo cuando se reúnan los requisitos generales.

Derecho a finiquito y a prestación por desempleo

A su vez, reciba o no indemnización, tendrá derecho a recibir el finiquito, incluyendo las vacaciones pendientes, la parte de la nómina que aún no se ha cobrado y la parte proporcional de las pagas extraordinarias. Con anterioridad al año 2002, el despido disciplinario no permitía pedir la prestación por desempleo de forma directa. Antes, había que demandar contra el despido para que se considerase que el trabajador estaba en situación legal de desempleo. Desde esa fecha, se puede acceder al paro presentando el certificado de empresa y la carta de despido disciplinario. De nuevo, podemos observar cómo la causa del despido es ajena al derecho a cobrar la prestación por desempleo, y tampoco influiría una posible denuncia.