El descuento comercial. Tipos y características

Descuento comercial

Una de las prácticas más habituales para el pago de facturas en operaciones comerciales es el uso de efectos comerciales. Esta práctica es muy favorable para tus clientes, a los que les facilitas el pago aplazado de sus facturas, utilizando papeles como la letra de cambio, el cheque, el pagaré o recibo con vencimiento, entre otros. Sin embargo, lo que para ellos es una ventaja, para ti puede suponer un inconveniente, especialmente cuando no dispones de liquidez suficiente para hacer frente a tus obligaciones financieras, como el pago de las nóminas de tus empleados o las deudas contraídas.

Ante estas situaciones, las entidades bancarias te ofrecen la posibilidad de descontar los efectos comerciales, o dicho de otra forma, de beneficiarte del descuento comercial. El descuento comercial es un servicio de financiación a corto plazo, que las entidades bancarias ofrecen a sus clientes para que puedan financiar el activo circulante de la empresa y atender a sus pagos inmediatos. La entidad, en estos casos, le facilita a su cliente el valor del crédito no vencido, al que le descuenta los intereses negociados (que variarán en función del tiempo que falte hasta la fecha de vencimiento)  y otros gastos de gestión. Por su parte, la empresa le cede a la entidad financiera el cobro del papel comercial (pagaré, cheque, etc.) descontado, con la peculiaridad de que, en caso de impago, la entidad no asume ningún riesgo. Ante este supuesto, la entidad cargará el importe en la cuenta del cliente.

Tipos de descuentos comerciales

Las entidades bancarias diferencian los descuentos comerciales en función de dos características:

  1. En función de la frecuencia de su uso. Atendiendo a esta propiedad, el descuento puede clasificarse en:
    1. Línea de descuento permanente. Se denominan así las líneas de descuento cuando el uso de este servicio es recurrente. En estas situaciones la entidad y el cliente negocian las condiciones sobre el volumen de efectos a descontar, el tipo de intereses o los requisitos para la renovación.
    2. Descuento transitorio o circunstancial. Algunas empresas no suelen hacer uso de este tipo de financiación, sin embargo, por diferentes motivos, se pueden ver en la necesidad de requerir liquidez y solicitar este servicio como algo excepcional. En estos casos, las condiciones del descuento se negocian de manera individual, sólo para esa vez. 
  1. En función de las comisiones y gastos acordados con el cliente. En este caso se puede diferenciar entre:
    1. Ordinario o “al tirón”. Es el más habitual. Así se denomina cuando al valor nominal se le descuenta tanto las comisiones como los intereses originados desde el cobro del descuento hasta el vencimiento
    2. Forfait. En este caso, tanto las comisiones como el tipo de interés que se aplica son fijos. No varían en función del plazo de vencimiento ni de los posibles riesgos.

  Si bien el uso del descuento comercial para obtener liquidez es común, no todas las empresas se pueden beneficiar de este servicio financiero. Las entidades bancarias realizan un estudio tanto de los clientes, para conocer su situación económica antes de abrir una línea de descuento o llevar a cabo un descuento de tipo transitorio, como de los efectos comerciales a descontar, para comprobar su validez y calidad. Con el fin de asegurar el cobro de este tipo de operaciones, las entidades pueden negarse a descontar el efecto o solicitar un aval.