Cuatro tendencias en las empresas familiares españolas

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Aunque se muestran optimistas, las empresas familiares españolas siguen preocupadas por la situación económica y presionan al gobierno para acelerar las reformas que estimulen el crédito y estabilicen el marco fiscal, al tiempo que exigen un mayor protagonismo en las políticas relacionadas con las exportaciones. Por otro lado, las nuevas generaciones de empresarios están cada vez mejor preparados y más atentos a lo que ocurre en compañías similares a las suyas, como demuestra el nacimiento del Club 33, un espacio que reúne a los herederos de las principales empresas familiares españolas para analizar las tendencias y anticiparse al futuro.

  

  1. Preocupados por la situación económica y más exigentes con el gobierno: los últimos meses han situado al colectivo de empresarios familiares en una posición de presión al Gobierno para que acelere su programa de reformas. España es uno de los pocos países donde aún se prevé una caída de la demanda durante este año, lo que hace que las empresas familiares pongan sus ojos en el exterior. Sin embargo, según José Manuel Entrecanales, presidente del Instituto de la Empresa familiar (IEF), nos buenos resultados en las exportaciones no son suficientes para contrarrestar la situación interna. Así lo manifestaba en el Congreso de la Empresa Familiar celebrado hace unos meses. Los empresarios allí congregados coincidieron en sus exigencias al gobierno en cuanto a la necesidad de contar con un marco fiscal estable y que favorezca el crecimiento económico.
  2. Interés cada vez mayor en el exterior: lo que deriva en algunos movimientos estratégicos, como el informe que ha presentado el IEF al Gobierno en el que solicita un mayor protagonismo a la hora de influir en las políticas de exportación españolas. La propuesta pretende materializar dicha influencia mediante la presencia de las empresas en el consejo de administración de las sociedades públicas del sector, como el ICEX. De esta manera, afirma Andrés Tejero, director general del IEF, “se podrían alinear las políticas de exportación con las necesidades del sector privado”.
  3. Más jóvenes y más conectados: los jóvenes empresarios familiares están cada vez más preparados y tienen la voluntad de convertirse en mejores gestores. Son conscientes de que para eso, tal como funcionan hoy los mercados, necesitan incrementar sus relaciones y aprender unos de otros. Por eso se ha creado el Club 33, una iniciativa que reúne a las nuevas generaciones de empresa familiares españolas para analizar las tendencias y anticiparse al futuro. Son un centenar, tienen menos de 40 años y pertenecen a sagas de familias empresarias como Grupo Leche Pascual, Alsa o El Pozo.
  4. Más optimistas hacia el futuro: tal como indica el Barómetro de la Empresa Familiar publicado por la consultora KPMG, la mayoría de las empresas familiares españolas esperan crecer durante 2014. Este documento confirma con cifras el interés de las compañías familiares en la internacionalización, ya que contabiliza que un 74% de las que han participado en el estudio ha incrementado su presencia en el exterior en los últimos meses.

En su estrategia de inversión no experimentarán con grandes cambios más allá de su actividad principal, como mucho intentarán diversificar su negocio. El elevado optimismo de los empresarios familiares entra en contraste con la situación real de sus compañías. El 44% afirma haber disminuido su facturación y el 37% se ha visto obligada a reducir su plantilla, situación que se agrava por el limitado acceso a crédito. 

Fuente imagen: Flickr / OpenDataInstitute