Contabilidad: El abc de la cuenta clientes

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La cuenta clientes recoge los derechos de cobro derivados de la venta de productos o servicios que se han realizado pero que no se han pagado todavía, ya que no se abonan al contado, ya sea en parte o en su totalidad. Por lo tanto, existe a consecuencia del desfase entre la venta y el cobro, una circunstancia muy habitual, pues en muchas ocasiones suele cobrarse a 30, 60 a 90 e, incluso, a 120 días.

 

En el Activo del balance contable

La cuenta clientes pertenece al Activo circulante, sus asientos se consideran activos financieros, y éstos figuran en el activo corriente del balance. Por contra, la cuenta de proveedores, es una cuenta cuenta del Pasivo, donde se recogen las deudas que tiene la empresa con sus proveedores por compras que no ha pagado. De este modo, puesto que recoge las deudas que tienen los clientes con la empresa, la cuenta clientes siempre estará en el Activo, pero tanto ésta como la cuenta de proveedores son cuentas que permiten registrar las operaciones típicas de la empresa.

Subgrupo 43 del PGC

Aparece en el subgrupo 43 (430) del Plan General Contable (PGC), el texto que regula la contabilidad de las empresas en España, aprobado por Real Decreto 1514/2007 de 16 de noviembre. Lo encontramos en el Grupo 4 (Acreedores y Deudores por operaciones de tráfico), perteneciente a las cuentas que se llevan al Balance de situación, denominadas Cuentas de Balance, integradas por el Activo, el Pasivo y el Patrimonio Neto.

Un ejemplo práctico

Desde un enfoque práctico, llevar la contabilidad de las cuentas de clientes desde que se emiten las facturas hasta que se abonan es una herramienta muy útil para conocer exactamente, en cualquier momento, cuáles son las facturas pendientes de cobro y el importe del débito. A modo de ejemplo, veamos cómo funciona la cuenta clientes si, hipotéticamente, una empresa vende productos por valor de 5.000 euros, de los que 2.500 se pagan al contado y la mitad restante se cobrará al cabo de 60 días. Se trata de una operación que deberemos anotar del siguiente modo: Los 2.500 euros cobrados al contado se anotan en Caja, mientas que el montante que queda pendiente, otros 2.500 euros, se apuntan en la cuenta Clientes, ya que el pago se ha aplazado y se está a la espera de su abono al vencimiento de la factura. Por otra parte, en la cuenta de Existencias se restarán los 5.000 euros de la venta, que figurarán en Caja y en Clientes, con un total de esos mismos 5.000 euros, a razón de 2.500 en cada una de ellas. Cuando se aproxime la fecha del pago, pueden ponerse en práctica distintos métodos de gestión que, por ejemplo, recuerden al cliente que se va a emitir un giro con un importe determinado, en el caso de que el cliente pague mediante domiciliación bancaria. La emisión de cartas recordando que han de enviar un pagaré, en caso de no haberlo hecho en determinados los plazos o establecer contacto vía telefónica a modo de recordatorio son otros métodos que pueden prevenir retrasos en el pago y la morosidad.