Confirming vs Factoring. Ventajas e inconvenientes

confirming vs factoring

Con los avances tecnológicos y el dinamismo del sector mercantil, las modalidades de pago y de cobro ofrecen, actualmente, numerosas ventajas a la hora de los negocios. El objetivo de todas ellas es aumentar la confianza y la fiabilidad. A día de hoy, dos de las modalidades más empleadas son el confirming (en inglés: confirmado) y el factoring (factoraje). Aunque en principio pueden parecer iguales, lo cierto es que presentan diferencias sustanciales en sus métodos, objetivos y resultados.

¿Cuál de las dos modalidades escoger? ¿De qué depende optar por una o por otra? ¿En qué casos es más apropiada la primera y en qué casos la segunda?

El confirming: gestión de pagos

Es un servicio ofrecido por las entidades financieras para hacer efectivo el pago de las facturas de las empresas a los proveedores en una negociación. Es decir, la empresa, en vez de pagar directamente al proveedor con el que ha llevado a cabo una operación mercantil, le comunica al vendedor que los pagos los realizará la entidad financiera, los cuales podrán hacerse de dos maneras: hasta el vencimiento de la fecha de la factura o, en su defecto, a través del adelanto de dicha suma (menos las comisiones e intereses). Para que dicha línea de crédito sea habilitada, la empresa debe presentar las facturas que avalan la operación comercial. El banco procederá al estudio de viabilidad de la empresa, pudiendo descartar la petición o realizar modificaciones a la misma.

 Ventajas:

  • La empresa reduce sus costes en operaciones de pago y mejora la gestión en el departamento de tesorería y contabilidad. Es decir, evita dilatar el proceso a través de ingresos a cuentas bancarias o pagos directos.
  • La entidad financiera tiene acceso a otro tipo de clientes y aumenta su cuenta de resultados y negocios. Su intervención genera fiabilidad.
  • El proveedor tiene la garantía de que el pago se efectuará. Además, cuando solicite el anticipo de la suma, no deberá devolverlo en caso de que el comprador incumpla sus obligaciones con el banco.

 Inconvenientes:

  • Para la entidad financiera, supone cierto riesgo cuando se trata de un solo cliente. De ahí que deba realizar un estudio minucioso del caso antes de aprobar la línea de crédito.

El factoring: cesión de las labores de cobro

En este caso, se trata de una modalidad en la que una empresa cede los derechos de cobro de una operación a la entidad financiera, la cual lo hará efectivo a cambio de una contraprestación. La modalidad del factoring es muy común en las grandes compañías. Tras obtener los datos de la empresa y de su ejercicio comercial, el banco procederá al estudio de la solvencia de los clientes, que son, en últimas, los que efectuarán el pago. Cuando la empresa reciba el adelanto, el banco habrá cobrado una contraprestación y unos gastos que se detallarán en el acuerdo.

Ventajas:

  • Para la empresa que cede el crédito, supone una reducción en sus tareas y gastos de administración y el acceso directo a la información actualizada sobre los niveles de solvencia de sus clientes.
  • La entidad financiera aplica un interés y, cuando proceda, algunos costes relacionados con la elaboración de informes.

Inconvenientes:

  • En caso de que el cliente caiga en situación de impago, la empresa que ha cedido los derechos de cobro deberá hacerse cargo de la deuda.
  • Otras veces, los intereses y gastos adicionales aplicados por la entidad financiera pueden incrementarse de manera significativa.