Cómo ser un buen líder de equipo

Cómo ser un buen líder de equipo

 Saber trabajar en equipo no solo es necesario en la actualidad, sino que está siendo cada vez más importante en el actual entorno globalizado, marcado por una fuerte competitividad. Del mismo modo, hoy resulta muy ventajoso contar con un perfil laboral idóneo para liderar los equipos con eficacia.

La exigente globalización, así como el auge de las organizaciones horizontales, han fomentado el trabajo en equipo y, por ende, también ha disparado la demanda de buenos profesionales capaces de liderarlos. Del mismo modo que se ha producido una especialización en la formación y motivación de los equipos de trabajo, su liderazgo resulta clave para el éxito. Un líder de equipo no solo debe gestionar proyectos alineados con la estrategia de la empresa sino también saber organizar, planificar, controlar, gestionar y desarrollar equipos humanos. Su cometido obedece en parte, por lo tanto, a la también creciente atención que se concede a la dirección de los recursos humanos. Los activos intangibles han cobrado una importancia hasta ahora inédita. Si bien siempre fueron relevantes, ahora además se han convertido en el corazón de la nueva economía. En particular, se hace especial hincapié en la gestión de proyectos de forma coherente con la estrategia empresarial.  

Consejos para ser un mejor líder de equipo

Un buen líder de equipos, por lo tanto, debe contar con la formación pertinente para afrontar los nuevos desafíos apuntados. Hacerles frente con éxito requiere un aprendizaje constante y actitudes proactivas como las siguientes:

  • Saber identificar la necesidad de ayuda externa es un claro signo de que estamos ante un buen líder, ya sea a través de colaboradores expertos o, por ejemplo, recurriendo al coaching de equipos.
  • Recurrir al coaching para formarse como líder coach y utilizar técnicas para mejorar la motivación y cohesión del grupo.
  • Ser positivo, simpático y empático: Demostrar entusiasmo, aceptar las críticas constructivas, ser asertivo, empático, compartir información, manejar conflictos o, por ejemplo, servir de facilitador.
  • Sacar lo mejor de cada miembro del equipo: Un líder coach sabrá gestionar el equipo como un todo sin dejar de enfocarse también en cada trabajador para motivarlo y sacar lo mejor de él. Saber incentivar y agradecer el trabajo bien hecho.
  • Saber crear empresa: Un buen líder sabrá generar la sensación de pertenencia a la empresa entre los miembros del equipo. Estar convencidos del proyecto y creer en la empresa son dos requisitos necesarios para conseguir trabajadores fieles y obtener el mejor rendimiento. El líder será un buen catalizador para ambos.
  • Saber crear la atmósfera: Crearla será clave para que el equipo se implique y, en fin, los trabajadores se motiven intrínsecamente. Ser persuasivo es un plus al respecto.
  • Adquirir habilidades para una eficacia comunicativa: practicar la escucha activa, ser asertivo, proactivo y fomentar la retroalimentación, entre otras.
  • Hacer un máster en Project Management: El objetivo principal es satisfacer las necesidades en un enfoque empresarial basado en los proyectos. En la práctica, se plasmará en una formación para la gestión de proyectos con eficiencia, al margen de lo complejos que sean y de su número.